Los Estados Unidos, tierra de libertades, durante mucho tiempo tuvo una larga tradición de discriminación racial, lo que supuso una doble traba para las mujeres de color. Que una mujer pudiera estudiar era todo un desafío, pero que lo hiciera una de color aún lo era más. Susan McKinney tuvo que romper muchos techos de cristal para convertirse en una de las primeras mujeres de origen afroamericano en conseguir ejercer la medicina y recibir el reconocimiento merecido.
Susan Maria McKinney Steward nació el 7 de marzo de 1847 en el barrio neoyorkino de Brooklyn en el seno de una familia numerosa. Susan creció rodeada de nueve hermanos, entre ellos su hermana Sarah J. Garnet, quien sería pionera en la lucha por la educación de las niñas. El restos de sus hermanos también estudiaron. Algunas de sus hermanas se dedicarían a la docencia y ella misma empezó trabajando como maestra de música en una escuela pública de Washington. Había empezado a tocar el órgano desde niña, instrumento que siguió tocando como directora del coro de varias iglesias.
A pesar de su talento como intérprete, Susan decidió que quería dedicarse a la medicina. En 1867 ingresó en el New York Medical College for Women, estudios que sufragó con el dinero que había ganado en la escuela de Washington y como maestra en un centro de Manhattan para personas de color. Susan se graduó en 1869 en medicina homeopática, pero no lo tuvo fácil para encontrar trabajo, a pesar de que había sido una de las mejores estudiantes de su promoción. Tampoco la homeopatía tenía el mismo prestigio que la medicina general. Aún así, empezó a cuidar a niños desnutridos y, poco a poco, se empezó a ganar prestigio. A ella acudían pacientes tanto blancos como negros y llegó a recibir varios reconocimientos. Con el tiempo, consiguió ganarse la vida como médica y en 1896 fue admitida en la Sociedad Médica Homeopática de Nueva York. Susan publicó artículos médicos y durante años trabajó en su propia consulta en Brooklyn. En 1881 participó en la fundación del Hospital y Dispensario Homeopático para Mujeres de Brooklyn y colaboró con otras instituciones sanitarias de la ciudad.
Dos años después de graduarse, Susan se casó con el reverendo William G. McKinney con quien tuvo dos hijos. y del que enviudó en 1892. En 1896 se volvió a casar con un soldado búfalo del ejército de los Estados Unidos y capellán llamado Theophilus Gould Steward, conocido por haber liderado una de las primeras unidades militares formada exclusivamente por soldados negros.
En 1911 viajó a Londres donde participó en el Congreso Universal de la Raza con una ponencia sobre las mujeres estadounidenses de color. Tres años después habló ante la Asociación Nacional de Clubes de Mujeres de Color. En ambas ocasiones, Susan reivindicó el derecho de las mujeres a estudiar y ejercer la medicina en igualdad de condiciones.
Además de su labor médica, Susan se unió a la Women's Loyal Union, una institución que luchaba por los derechos civiles de las mujeres afroamericanas, y a la Women's Christian Temperance Union, organización de denuncia del alcoholismo que terminó siendo una importante plataforma de defensa de los derechos de las mujeres bajo la presidencia de Frances Willard.
El 7 de marzo de 1918 falleció mientras se encontraba en la Universidad de Wilberforce en Ohio, un centro conocido por sus orígenes afroamericanos.

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