Durante la Segunda Guerra Mundial, la batalla no soló se libró en el frente. También en los despachos y los centros de investigación. Encontrar e interceptar mensajes del enemigo podía ser tanto o más útil que frenar su avance en el terreno. La Alemania nazi había desarrollado un sistema encriptado conocido como Enigma que durante mucho tiempo se convirtió en la bestia negra para los aliados. Hasta que un equipo británico consiguió descifrar sus secretos. En aquel equipo, una mujer tuvo un papel determinante. Joan Elisabeth Lowther Clarke nació en Londres el 24 de junio de 1917. Era la pequeña de los cinco hijos del clérigo William Kemp y su esposa Dorothy Elisabeth Clarke. Joan era una niña estudiosa que llegó a estudiar con una beca en el Newnham College de Cambridge, donde obtuvo una doble titulación en matemáticas, aunque se le negó el título completo por ser mujer. El éxito de Joan descifrando los códigos alemanes consiguió acortar la guerra y salvar miles de vida...