Drácula es sin lugar a dudas, una de las obras cumbre del género de terror. Su autor, Bram Stoker, se convirtió en todo un referente de la literatura vampírica. Pero fue su esposa, quien a la muerte del autor asumió la responsabilidad de ser su albacea literaria, la que veló porque su legado fuera eterno. Florence Anne Lemon Balcombe nació el 17 de julio de 1858 en la localidad inglesa de Falmouth. Era una de los siete hijos de James Balcombe y Philippa Marshall. Cuando Florence tenía dos años, la familia se trasladó a vivir a Irlanda donde James siguió con su carrera militar. Convertida en una joven belleza, culta y amante de la música y el teatro, Florence conoció a Oscar Wilde en Dublín en 1876. Al parecer habría sido el primer amor del escritor. Este, prendado de Florence, le regaló una cruz de oro con su nombre grabado y una acuarela pintada por él mismo. Una relación que terminó con la misma rapidez como había empezado y poco tiempo después empezó una relación co...