Cuando era pequeña, Ellen descubrió la magia del firmamento observando una lluvia de estrellas con su madre. Fue entonces cuando despejó sus dudas sobre su futuro. Le gustaba el arte, pero se decantó por la ciencia. Y eso a pesar de las dificultades, las eternas dificultades que ella y tantas sufrieron por el echo de ser mujer. Ellen Dorrit Hoffleit nació el 12 de marzo de 1907 en Alabama, en el seno de una familia de origen alemán. Nadie esperaba que una niña, a principios del siglo XX, tuviera una brillante carrera profesional. Mucho menos en el mundo de la astronomía. Pero cuando a los 12 años, Ellen contempló con su madre la lluvia de estrellas, supo que quería descubrir los secretos de aquel espectáculo estelar. Ya de pequeña tuvo que soportar comentarios machistas adulando las capacidades de su hermano mientras ella era tratada con condescendencia. Comentarios que no influyeron en sus resultados académicos, pues en 1928 se graduaba summa cum laude en Matemáticas en la...
Margaret Oakley fue una de esas mentes maravillosas que puso al servicio de la ciencia su pasión. Pionera en el ámbito de la bioinformática, su condición de mujer despertó ciertos recelos en algunos colegas. Madre de dos hijas, que fueron igualmente brillantes, no lo tuvo fácil cuando se reincorporó a la vida profesional. A pesar de las dificultades, no solo se posicionó como una de las mejores físicoquímicas de la historia, sino que luchó porque otras mujeres pudieran alcanzar sus sueños en el ámbito de la ciencia. Margaret Oakley Dayhoff nacía el 11 de marzo de 1925 en Filadelfia aunque con diez años, su familia se trasladó a vivir a Nueva York. Alumna ejemplar, tras graduarse en el instituto, obtuvo una beca para estudiar matemáticas en la Universidad de Nueva York en la que obtuvo el título magna cum laude . Poco después inició sus estudios de doctorado en química cuántica en la Universidad de Columbia. En sus investigaciones, Margaret hizo uso de la informática para pro...