En los años setenta, una anciana aparecía en un reportaje sobre Adolf Hitler. Había sido la nuera del ilustre compositor Richard Wagner y dirigido uno de los festivales más importantes de Alemania. En sus declaraciones no escondió su admiración por el Führer, del que se habría convertido en su amante. Declaraciones que escandalizaron a sus propios hijos.
Winifred Marjorie Williams nació el 23 de junio de 1897 en la localidad inglesa de Hastings. Sus padres fallecieron cuando aún era un bebé de dos años, por lo que Winifred creció en en un orfanato de Sussex hasta que fue adoptada por un matrimonio alemán con el que se trasladó a vivir a Berlín. Su padre adoptivo, Karl Klindworth, era un pianista gran amigo de Richard Wagner.
Winifred tenía diecisiete años cuando conoció a Siegfried Wagner, hijo del compositor, durante el Festival de Bayreuth. Siegfried, de cuarenta y siete años, era igualmente compositor y era homosexual. Para acallar las habladurías y las presiones para que tuviera herederos, decidió casarse con la joven. Tres años después de contraer matrimonio, Winifred daba a luz a su primer hijo Wieland, al que seguirían Friedelind, Wolfgang y Verena.
La nueva señora Wagner se volcó de lleno en la organización del festival, regentado durante años por la viuda de Richard, Cósima Wagner, segunda esposa del compositor y madrastra de Siegfried. Fue durante la edición de 1922 que conoció a Adolf Hitler y se enamoró de él. Encarcelado tras el Putsch en una cárcel de Múnich, Winifred lo visitó en varias ocasiones, llevándole dulces, comida y papel para que escribiera Mi lucha. Cuando salió de prisión, mantuvieron una estrecha relación.
En 1930 fallecían con pocos meses de diferencia Cósima y Siegfried. Winifred Wagner asumió entonces en solitario la organización del Festival de Bayreuth que durante años fue un éxito y lo puso al servicio del partido nazi. En aquella etapa, se prohibió la asistencia de judíos al festival, rebautizado como "Festivales de Guerra" y puesto al servicio de la propaganda nacionalsocialista. La relación con Hitler continuó ahora que era viuda y sus hijos, con los que se fotografió en muchas ocasiones, lo llamaban cariñosamente "Tío Wolf". A pesar de que se barajó la posibilidad de que se casaran, Hitler acabaría contrayendo matrimonio con Eva Braun poco antes de suicidarse.
Durante la guerra, Winifred mantuvo activo el festival y apoyó sin fisuras al partido nazi. Cuando terminó el conflicto, se enfrentó a un tribunal de desnazificación que la acusó de haber utilizado el legado de Wagner para impulsar políticamente los ideales del nazismo. Como hicieran otros acusados de colaborar con el nazismo, por ejemplo, la cineasta Leni Riefenstalh, apelaron a la admiración del líder como hecho aislado, afirmando que nunca habían tenido nada que ver con las decisiones del partido ni había utilizado el festival para fines políticos. En su defensa, aseguró haber ayudado a judíos y homosexuales que se libraron de terminar siendo deportados a campos de concentración. Muchos judíos testificaron a su favor.
Winifred fue declarada persona "poco incriminada" por el Tribunal de Desnazificación de Baviera, pues no se pudieron probar actos concretos. Fue condenada a 450 días de trabajos especiales y a perder la mitad de sus propiedades y se le obligó a legar la dirección del festival a sus hijos. El 5 de marzo de 1980 fallecía en Ueberlingen, en el lago Constanza, donde vivía retirada desde hacía años. Nunca se arrepintió de haber defendido, admirado y amado a Adolf Hitler.
Bibliografía
Winifred Wagner: A Life at the Heart of Hitler's Bayreuth, Brigitte Hamann
Who's who in Nazi Germany, Robert S. Wistrich
Descifrando a Hitler. Documental




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