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La artista Pop olvidada, Pauline Boty (1938-1966)

 Pauline Boty vivió en un mundo machista. Un mundo, el del arte, que aún a mediados del siglo XX seguía reticente a tomar en serio el talento de las mujeres. A pesar de las dificultades, se posicionó como la única artista del movimiento conocido como "Arte Pop británico". Con una vida dramáticamente breve, su obra fue silenciada durante más de tres décadas. 

Pauline Boty nació el 6 de marzo de 1938 en un suburbio de Londres, en el seno de una familia de clase media católica. Pauline creció en un ambiente tradicional y opresivo, con tres hermanos y un padre severo que le hicieron abrir los ojos a la discriminación de las mujeres. 

Su carrera artística empezó en 1954 cuando ganó una beca para estudiar en la Escuela de Arte de Wimbledon donde ingresó a pesar de las reticencias de su padre. Fue su madre la que siempre apoyó sus sueños artísticos, seguramente porque ella misma había tenido que renunciar a los suyos. Conocida entre sus compañeros como "La Bardot de Wimbledon" por su parecido con la actriz Brigitte Bardot, Pauline obtuvo un diploma en litografía y otro en diseño de vitrales, especialidades elegidas porque la tarifa en estas era más baja para las mujeres. En 1957 exponía por primera vez una de sus piezas en la exhibición "Young Contemporaries". Instalada en un piso de estudiantes, los siguientes años siguió creando y exponiendo en distintas exposiciones. 

Durante aquella intensa etapa estudiantil, Pauline exploró otras expresiones artísticas como el teatro o el cine y posteriormente estudió arquitectura. Poco a poco fue modelando su propio estilo que tendió hacia una iconografía Pop. En 1961 participaba en la "Blake, Boty, Porter, Reeve", una de las primeras exposiciones de Pop británico. El año siguiente formó parte de un documental de la BBC titulado Pop Goes the Easel. Fue la primera vez que se puso delante de una pantalla, algo que repitió en los años siguientes haciendo una breve carrera como actriz en distintas películas. También actuó en teatros londinense y bailó en el exitoso programa de televisión Ready Steady Go!

Al parecer, su éxito no fue tomado muy en serio. En 1962 apareció en la portada de la revista The Scene con este comentario: "Las actrices a menudo tienen cerebros minúsculos. Los pintores a menudo tienen barbas grandes. Imagina una actriz sin cerebro que también es pintora y rubia, ahí tienes a PAULINE BOTY."

A pesar de los comentarios sexistas, Pauline siguió adelante con su arte, que utilizó para defender a las mujeres y poner el acento en la celebración de la sexualidad femenina. También siguió la estela de Andy Warhol retratando con un estilo muy personal y Pop a celebridades como Elvis Presley, Monica Vitti o Marilyn Monroe

En 1963 conseguía un hito en su carrera artística al exponer de manera individual en la Galería Grabowski y recibir el aplauso de la crítica. El arte, sin embargo, no le daba todos los beneficios económicos para vivir, por lo que continuó con otros trabajos como ser presentadora de radio o continuar con su faceta de actriz. Ese mismo año se casó con Clive Goodwin, un agente literario al que había conocido apenas diez días antes. Su apartamento terminó siendo el centro neurálgico de la intelectualidad y la cultura, en el que acudieron figuras como Bob Dylan. 

Los años sesenta fueron tiempos convulsos y llenos de acontecimientos tanto políticos como culturales. Hechos que Pauline Boty utilizó de inspiración para denunciar dramas como el asesinato del presidente Kennedy o la Guerra de Vietman. Continuó reivindicando la independencia femenina y su obra It's a Man's World II se convirtió en una reivindicación del erotismo y la sexualidad de las mujeres. 

En 1965, embarazada de su primer hijo, se le diagnosticó un tumor. Ante la disyuntiva terrible de iniciar un tratamiento y poner en peligro a su bebé o seguir adelante con el embarazo, Pauline decidió rechazar la quimioterapia. En febrero de 1966 daba a luz a su hija Katy. Pocos meses después, el 1 de julio de 1966, Pauline Boty sucumbía al cáncer. Tenía solamente 28 años. 

Durante más de tres décadas, la obra de Pauline quedó oculta en un almacén custodiado por uno de sus hermanos. Fue durante la década de 1990 que su legado artístico fue rescatado. Pero no fue hasta 2013 que se organizó la primera gran retrospectiva. 

 Bibliografía 

Marc Kristal, Pauline Boty: British Pop Art's Sole Sister



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