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La maestra de anatomía, Anna Morandi Manzolini (1714-1774)

 En el siglo XVIII, el cuerpo humano aún escondía muchos misterios que los científicos se afanaban por descubrir. La única manera de hacerlo era escudriñar en su interior y por eso era necesario la disección de cuerpos. Algo que suponía una tarea complicada y no siempre agradable; una tarea que Anna Morandi Manzolini asumió dejando de lado sus miedos.

Había nacido el 21 de enero de 1714 en Bolonia. En 1736 se casó con su amor de juventud, Giovanni Manzolini. Giovanni era profesor de la Universidad de Bolonia. La pareja llegó a tener seis hijos aunque no todos sobrevivieron a la infancia.

Los Manzolini se convirtieron en un pareja de científicos cuya reputación pronto traspasaría fronteras. Anna no había recibido una educación formal por lo que su marido la introdujo en el apasionante mundo de la ciencia.

Trabajaron juntos en el campo de la medicina y de la anatomía. Cuando él enfermó de tuberculosis, Anna asumió su cargo de profesor de anatomía en la universidad. Tal fue su fama, que fue reclamada por otras universidades e invitada a algunas de las principales cortes de la Vieja Europa. Viajó hasta los palacios de Catalina la Grande, recibió el patrocinio del emperador José II de Austria y dio conferencias en la British Royal Society de Londres.

Anna forjó su fama gracias a sus amplios conocimientos sobre anatomía y a sus espléndidas figuras de cera tan realistas que podían sustituir a los cuerpos humanos en sus clases.

Después de diseccionar decenas de cadáveres, superando sus miedos y recelos a realizar semejante tarea, se convirtió en una excepcional conocedora del cuerpo humano. Con su talento artístico, consiguió realizar unas figuras altamente didácticas para sus alumnos que despertaron la admiración de todo el mundo.

Además de reyes, emperadores y científicos de toda Europa, Anna Morandi recibió el respeto del papa Benedicto XIV. Pontífice amante de la ciencia, no solo mostró públicamente su admiración por ella sino que se convirtió en su protector y benefactor.

Hasta su muerte en 1774, Anna trabajó en su laboratorio, dando clases en la universidad y modelando el interior del cuerpo humano, convertido en obra de arte al servicio de la ciencia.

Bibliografía

Messbarger, Rebecca, The Lady Anatomist: The Life and Work of Anna Morandi Manzolini

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