El arte en las flores, Rachel Ruysch (1664-1750)



Pintó más de doscientos cuadros, algunos se vendieron por cantidades elevadas; trabajó para la alta aristocracia y fue alabada por artistas y poetas de su tiempo. Rachel Ruysch se especializó en el género del bodegón y, a diferencia de otras mujeres de su tiempo, pudo compaginar su faceta artística con su vida familiar. Casada con un pintor, llegó a tener hasta diez hijos.

Rachel Ruysch nació el 3 de junio de 1664 en La Haya. Era hija de Maria Post y su esposo, Frederik Ruysch, botánico y profesor de anatomía. Desde pequeña, en su casa pudo observar esqueletos de animales, minerales y un amplio catálogo de flores y plantas que Rachel pronto empezó a plasmar en sus primeros cuadros que fue perfeccionando gracias a las indicaciones de uno de los pintores más prestigiosos de su tiempo, Otto Marseus van Schrieck.

Cuando tenía quince años, se incorporó como aprendiz al taller de otro destacado pintor holandés especializado en bodegones florales, Willem van Aelst, con el que continuó estudiando durante cuatro años, hasta la muerte del artista en 1683.



Con dieciocho años, Rachel se había convertido en una joven pintora capaz de vivir de la venta de sus cuadros. Así lo hizo durante los siguientes diez años hasta que, antes de cumplir los treinta, se casó con otro pintor, Juriaen Pool. Convertida en una mujer casada y madre de diez hijos, Rachel continuó pintando junto a su marido.

En 1701, ambos ingresaban en el gremio de pintores de La Haya. La pareja era muy respetada en los círculos artísticos y trabajaba de manera intensa para hacer frente a las demandas que no paraban de crecer. Sus cuadros plagados de hermosas flores sobre un fondo oscuro hacían las delicias de sus compradores que observaban con deleite el realismo y la delicadeza con la que Rachel Ruysch las plasmaba en sus lienzos.

En 1708, el Elector Palatino, Johann Wilhelm, requirió de sus servicios en Düsseldorf a donde viajó de manera periódica hasta la muerte del elector en 1716. Rachel Ruysch continuó pintando hasta los ochenta y tres años, momento en el que su avanzada edad le impidió continuar aumentando la larga lista de cuadros que pintó desde que empezara su carrera artística. Tres años después, el 12 de agosto de 1750, fallecía en Ámsterdam.

Comentarios

  1. Qué interesante!!!, gracias Sandra, por tu labor

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  2. Otro post de los que reconforta leer.
    Afortunadamente la música y la pintura no fueron artes de las que se privó a la mujer.
    El reconocimiento, ya fue distinto.
    Enhorabuena, excelente post

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  3. Interesante blog. !! Me agrada haberlo encontrado. Saludos

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