El debate sobre los límites entre verdad y ficción siempre está sobre la mesa cuando se habla de novela histórica, cine o series históricas. Unos a favor de dar rienda suelta a la imaginación utilizando una base real, mientras otros, más puristas, necesariamente atados a los hechos históricos. El caso de la serie The Great, con el ilustrativo subtítulo "An occasionally True Story", se posiciona en el extremo más extremo de las licencias creativas.
La base histórica, el personaje. Catalina II de Rusia(Elle Fanning). Junto a ella, su marido, el despreciable Pedro III (Nicholas Hoult), y la tía de este y algún que otro nombre real, como el ilustrado Voltaire o el impostor Pugachev. El resto, como Marian, la díscola y simpática sirvienta, son figuras fruto de la imaginación.
Los hechos reales. La llegada de Catalina a su nuevo reino y la crueldad de su marido, que la llevaría a deponerlo en el trono. Pero aquí es donde la trama se tuerce hacia derroteros excéntricos que no desvelaremos.
La serie es una comedia, una histriónica comedia que lleva al extremo la personalidad de todos los personajes. Vulgares, la gran mayoría, con lenguas viperinas, ácidas, pero también ingeniosas que terminan provocando la risa que deriva en la carcajada.
No esperéis ver una serie rigurosa. Pero sí divertida, con un impresionante vestuario y un guion muy trabajado. Sí creo que capta la esencia de Catalina, su personalidad y sus deseos de hacer de Rusia un país culto e ilustrado.



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