lunes, 2 de enero de 2017

Retando a Phileas Fogg, Nellie Bly (1864-1922)

En 1873, el genial escritor Julio Verne publicaba una de sus obras más conocidas, La vuelta al mundo en 80 días. Dieciséis años después, una intrépida periodista norteamericana decidió seguir la senda del caballero británico Phileas Fogg e intentar batir su récord. Nellie Bly iba a ser maestra pero se convirtió en una reportera pionera en la historia del periodismo norteamericano. No sólo fue su viaje alrededor del mundo el que la situó en la primera línea de la actualidad. Nellie inició su carrera respondiendo a una diatriba misógina y se convirtió en una valiente escritora que se internó en un sanatorio para denunciar sus nefastas condiciones y viajó a México para denunciar su régimen autoritario. No contenta con esto, Nellie Bly fue también inventora. 

Elizabeth Jane Cochran nació el 5 de mayo de 1864 en Cochran's Mills, Pensilvania. Su padre, Michael Cochran, era un terrateniente de origen irlandés que había fundado la ciudad en la que vivían. Viudo de su primera esposa, con la que había tenido diez hijos, el padre de Elizabeth se casó con Mary Jane, también viuda pero sin hijos. La pareja Cochran tuvo cinco hijos. Elizabeth fue la tercera. La familia crecía feliz hasta la muerte del patriarca, acaecida cuando Elizabeth tenía solamente seis años. Michael Cochran no había dejado testamento por lo que su mujer quedó en una muy precaria situación económica. 


Elizabeth Cochran pudo empezar sus estudios para llegar a ser maestra pero pronto tuvo que abandonar el colegio que su madre no le podía pagar y se marchó a vivir con ella a Pittsburg. Cuando Elizabeth tenía dieciocho años, su vida dio un giro importante. 

El periódico local The Pittsburg Dispatch había publicado una carta que llevaba como título "What girls are good for" en la que un individuo con altas dosis de misoginia, abogaba por obligar a las mujeres a ceñirse a sus labores de esposas y madres, criticando a aquellas que decidían trabajar fuera de casa, tildando su decisión de "monstruosidad". Elizabeth se molestó profundamente y decidió contestar públicamente con una carta que tituló "Lonely orphan girl". 

El editor del periódico, George Madden, quedó tan impresionado ante la inteligente respuesta de Elizabeth que publicó un anuncio en el que pedía a la misteriosa autora que se identificara. Cuando Elizabeth se presentó fue contratada con el pseudónimo de Nellie Bly, en honor a una de las canciones más conocidas del cantautor de Pittsburg, Stephen Foster. 

La nueva periodista Nellie Bly inició su carrera escribiendo artículos en los que visibilizaba los problemas de las mujeres trabajadoras, algo que la dirección del rotativo no aplaudía, por lo que instaron a Bly a que se centrara en escribir textos en las páginas consideradas como "femeninas". Harta de tener que escribir sobre moda, ecos de sociedad y temas banales, Nellie Bly abandonó las oficinas de Pittsburg y se marchó a México para ejercer como corresponsal. Nellie tenía entonces veintiún años y se sumergió durante seis meses en la vida de un país sometido a la dictadura de Porfirio Díaz, escribiendo sobre las costumbres de los mexicanos pero también denunciando la situación política. Sus artículos la llevaron a recibir amenazas por lo que Nellie decidió volver a los Estados Unidos donde su experiencia se convertiría en el libro Six Months in Mexico




En 1887, Nellie dejó definitivamente el The Pittsburg Dispatch y se marchó a Nueva York donde inició su colaboración con el periódico New York World, del magnate de los medios Joseph Pulitzer. Uno de los artículos más comprometidos de Nellie en su nueva faceta profesional y que también acabó convirtiéndose en un libro fue Ten days in a Mad-House. Nellie decidió hacerse pasar por una enferma mental para poder ingresar en el sanatorio femenino Women's Lunatic Asylum de la isla de Blackwell y denunciar el maltrato al que eran sometidas las internas. 

Consagrada como escritora y periodista, Nellie Bly propuso en 1888 un reto al editor del New York World, emular al protagonista de la obra de Julio Verne, La vuelta al mundo en 80 días, e intentar realizar semejante hazaña en menos días. Pulitzer aceptó la propuesta entusiasmado y tal fue la expectación, que la revista Cosmopolitan decidió enviar a su propia reportera, Elizabeth Bisland, para que compitiera con Bly. Bisland no pudo con ella.




Sola, con veinticinco años, una escasa maleta y doscientas libras esterlinas escondidas en una bolsa atada alrededor de su cuello, Nellie Bly se embarcó en el Augusta Victoria en el puerto de Hoboken. Era el 14 de noviembre de 1889. Setenta y dos días después, seis menos que los que había necesitado el afamado inglés creado por Verne, llegaba a Nueva Jersey, el 25 de enero de 1890. Una de las paradas de su viaje alrededor del mundo fue precisamente en el hogar de los Verne, en Amiens, donde fue recibida por Julio Verne y su esposa Honorine. 

Nellie Bly fue escribiendo crónicas en las distintas escalas de su viaje que se convertirían en el libro Around the world in seventy-two days, edición que iría acompañada de un simpático juego de la oca en el que la protagonista era la intrépida periodista. 




Años después, en 1895, cuando tenía treinta y un años, contrajo matrimonio con un rico magnate de más de setenta. Robert Seaman era dueño de la Iron Clad Manufacturing, una próspera fábrica de acero que construía contenedores y recipientes para distintos usos. En 1904 Nellie enviudó por lo que tuvo que hacerse cargo del negocio de su marido. Nellie llegó incluso a patentar varios diseños de botes y recipientes. Pero la señora Seaman no pudo evitar la bancarrota del negocio. 

Nellie volvió entonces a dedicarse al periodismo cubriendo acontecimientos como la Primera Guerra Mundial o la famosa Manifestación Sufragista en Washington de 1913. 

El 27 de enero de 1922 fallecía de neumonía en el Hospital Saint Mark de Nueva York. Sus restos descansan en el cementerio Woodlawn del Bronx, el mismo lugar en el que fue enterrada siete años después si rival Elizabeth Bisland. 

2 comentarios:

  1. Es tan bonito leer todos tus artículos, sin todas estas mujeres no seríamos lo que somos hoy en día, que vivan las personas transgresoras!!

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