martes, 8 de noviembre de 2016

El mundo como destino, Clärenore Stinnes (1901-1990)

A Clärenore Stinnes su Alemania natal se le hizo pequeña cuando decidió poner rumbo al este y embarcarse en una aventura que la convertiría en célebre. Al volante de su automóvil, la que fuera hija de uno de los principales industriales del sector de la automoción en Alemania, decidió dar la vuelta al mundo. Su excepcional aventura no estuvo exenta de peligros e imprevistos que en más de una ocasión hicieron peligrar su vida y la de los que la acompañaron. Solamente su determinación y fuerza de voluntad la convirtieron en la primera mujer en recorrer el globo en coche. 

Clara Eleonor Stinnes nació el 21 de enero de 1901 en la ciudad alemana de Mülheim. Hija del industrial y político Hugo Sitnnes, Clärenore se sintió atraída desde pequeña por los automóviles, esos nuevos artilugios que se fabricaban en una de las industrias de su padre. Clärenore fue una niña activa, que ya desde pequeña prefería jugar con sus hermanos a indios y vaqueros a coser con su madre. En la escuela era conocida por sus pocas dotes para permanecer quieta y centrarse en los estudios.

Con tan sólo veinticuatro años participó en la primera carrera de coches, por supuesto fue la única mujer. Desde entonces, consiguió ganar a todos los pilotos que se enfrentaron con ella en diecisiete ocasiones en carreras celebradas en distintos países europeos. Cuando acababa de cumplir los veintiséis años, decidió que el mundo de la competición se le quedaba pequeño e inició un viaje que le llevaría por multitud de países alrededor del globo. La empresa fue financiada por varios empresarios de la industria automovilística. 




Con cien mil marcos en el bolsillo y muchas ganas de comerse el mundo, Clärenore iniciaba su viaje el 25 de mayo de 1927. Ella conducía un Adler Standard 6 e iba acompañada de Carl-Axel Söderström, un fotógrafo sueco al que había conocido horas antes y había contratado para que inmortalizara su periplo. Otro coche más pequeño les seguía con dos mecánicos y una importante carga de material de repuesto. 

La expedición puso rumbo hacia el este. Desde Oriente Medio atravesaron Asia para embarcarse en Japón en un barco que les llevaría a Sudamérica desde donde continuarían su camino hacia los Estados Unidos. En Canadá, un barco los traería de vuelta a Europa, más de dos años después de salir de Alemania y tras haber recorrido cuarenta y siete mil kilómetros. En todo ese tiempo, Clarënore y los que no desertaron a medio camino sufrieron hambre, frío y la amenaza de animales salvajes. Aunque también fueron recibidos por humildes lugareños de remotas aldeas y por el mismísimo presidente de los Estados Unidos. 




Ya en Europa, Clärenore y Carl-Axel Söderström es casaron y se trasladaron a vivir a Suecia, donde vivieron una vida tranquila cuidando de sus tres hijos. 

Clärenore Stinnes falleció el 7 de septiembre de 1990. Años después de su muerte, su aventura aún permanece viva gracias a la propia Clärenore que escribió un extenso diario en el que anotó todos los detalles de su periplo, un viaje que la haría inmortal. 

 Si quieres leer sobre ella 

1 comentario:

  1. Admirable ! Desconocida para mi, por lo menos, activó
    esa parte aventurera , curiosa y libertaria que tenemoas
    todos los humanos tan reprimida a veces con la rutina diaria.
    Gracias, Sandra !
    María en Buenos Aires.

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