jueves, 19 de febrero de 2015

La voz de Wagner, Marjorie Lawrence (1909-1979)

Marjorie Lawrence fue la Elisabeth del Tannhäuser, la Ortrud de Lohengrin o la Brunilda de La Valquiria, convirtiéndose en una de las sopranos que mejor supo encarnar los grandes personajes femeninos del autor germano Richard Wagner, recreando sus óperas siguiendo las indicaciones que el compositor había dejado sobre ellas. Recreó con gran fuerza y pasión a aquellas guerreras y reinas de la mitología europea con la misma veracidad con la que interpretó a la archiconocida Carmen de Bizet o la Salomé de Strauss. Su carrera se vio truncada cuando la polio la inmovilizó y la dejó en una silla de ruedas. La gran soprano que paseó su talento por los principales templos de la ópera del mundo tuvo que resignarse a dejar la interpretación y dedicarse a transmitir sus conocimientos como maestra.

Marjorie Florence Lawrence nació en Deans Marsh, a unos ciento treinta kilómetros de Melbourne, en Australia, el 17 de febrero de 1909. Era la quinta de los seis hijos de William Lawrence y Elizabeth Smith. Su padre, además de ser carnicero, tocaba el violín, y su madre era organista en la iglesia local. Marjorie quedó huérfana de madre cuando tenía solamente dos años y fue criada por su abuela paterna. Desde bien pequeña mostró interés por la música que escuchaba en un gramófono en casa donde sonaban las voces de Nellie Melba y Clara Butt, ambas cantantes de ópera. Con tan sólo diez años ya empezaba a destacar como solista.

Tenía dieciocho años cuando ella y uno de sus hermanos, Cyril, se marcharon a trabajar a Melbourne a pesar de la oposición de su padre. Marjorie recibió clases de canto de un prestigioso profesor llamado Ivor Boustead. Problemas económicos la obligaron a volver de nuevo a Deans Marsh aunque con ella se llevaría todo lo que aprendió de Ivor y que le sería muy valioso en el futuro. 

Poco después ganaba un premio como cantante y el barítono John Brownlee se fijó en su talento. Fue quien la animó a dejar Australia y embarcarse rumbo a Francia donde fue acogida por unos amigos y recibió clases de Madame Cécile Gilly.

Sus largas sesiones de práctica y estudio dieron su fruto a principios de 1932 cuando debutó como cantante de ópera en Monte Carlo haciendo su primer personaje wagneriano. Marjorie se puso en la piel de la Elizabeth del Tannhauser de Richard Wagner con tal éxito que su carrera sería imparable. Al año siguiente, la Ópera Garnier de París se rendía ante una Marjorie convertida en Ortrud del Lohengrin, también de Wagner. En 1935 cruzaba el Atlántico para convertirse en Brunilda, personaje principal de La Valquiria del compositor alemán. Un año después, interpretaba la famosa escena de la inmolación de El ocaso de los dioses tal y como la había imaginado Wagner. Subida a un caballo, atravesó las llamas convirtiéndose en la primera soprano en interpretar la escena de manera tan fiel al original.
Además de interpretar con gran maestría a las principales mujeres de las obras de Wagner, Marjorie Lawrence fue también una hermosa Salomé bailando la danza de los siete velos de Strauss o una fantástica Carmen de Bizet.

Marjorie Lawrence se encontraba en la cima de su éxito cuando su cuerpo la traicionó. Fue en 1941, en una representación en México cuando de repente fue incapaz de mantenerse en pie. Fueron los primeros síntomas de una poliomielitis que la relegaría a una silla de ruedas para el resto de sus días. Su marido, el doctor Thomas King, con el que se había casado hacía poco, intentó por todos los medios curar a su esposa consultando a los principales especialistas en la materia pero todo fue inútil.

Sin embargo, Marjorie, animada por sus fans y por su esposo, no se rindió. Durante un tiempo actuó sentada o subida a una plataforma y participó en muchos programas radiofónicos dedicados a la ópera. En aquellos años, cuando la Segunda Guerra Mundial asolaba medio mundo, Marjorie viajó a distintos puntos del planeta para cantar con fines benéficos y animar a las tropas. Actos solidarios que le valieron la cruz de la Legión de Honor francesa y ser nombrada miembro de la Orden del Imperio Británico.




Pero su invalidez hacía estragos en su cuerpo. Al final, Marjorie decidió retirarse a su rancho de Harmony Hills, en Arkansas, donde se volcó de lleno en la enseñanza y en escribir su autobriografía. Esta, que se publicó bajo el nombre de Melodía interrumpida, fue llevaba al cine donde Eleanor Parker interpretó su papel mientras la soprano Eleen Farrell le puso la voz.

Marjorie Lawrence fallecía el 14 de enero de 1979 de un ataque al corazón.

2 comentarios:

  1. Hace meses que te leo..y espero cada nueva entrada con ganas. Me encanta tu blog y lo entretenido que haces las biografías de estas heroínas. Pero de pronto veo que estás leyendo el libro de Enriqueta Martí...cuya portada esta ilustrada por mi hermana...y me he llevado una sorpresa

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    1. En serio!? Que gracia! Pues felicítala de mi parte porque hace unas ilustraciones preciosas.

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