miércoles, 4 de junio de 2014

La rosa blanca, Sophia Scholl (1921-1943)

Sophia Scholl fue una víctima más de las miles y miles y miles de personas que fallecieron durante el horror del nazismo. Pero Sofía Scholl pasó a la historia por haber protagonizado una lucha silenciosa contra la sinrazón dirigida por Hitler y se convirtió en un símbolo de la libertad y de la dignidad humana al morir decapitada con tan sólo veintiún años de edad. Su crimen, defender unos ideales que no podían tener nunca cabida en el sí de una dictadura. 

De las juventudes hitlerianas a la lucha silenciosa
Sophia Magdalena Scholl nació el 9 de mayo de 1921 en Forchetenberg, en lo que entonces era la Alemania de la república de Weimar. Sus padres, Magdalena y Robert Scholl, entonces alcalde de su pueblo, educaron a sus seis hijos en el luteranismo pero desde una perspectiva humanista y libre pensadora. Sophie tuvo una infancia feliz, acudiendo a la escuela y disfrutando de un hogar agradable.

Con doce años, cuando el nacionalsocialismo ya había extendido sus redes organizativas, ella, junto con otras chicas de su entorno, se unió voluntariamente a las Juventudes Hitlerianas. Sin embargo, pronto se dio cuenta de que no congeniaba con sus ideas. El arresto de algunos de sus hermanos y amigos, afectó mucho al ánimo de Sophie quien ya empezó a darse cuenta de la falta de libertad que se cernía sobre los alemanes. 

En aquellos años en los que aún era una jovencita, Sophie empezó a interesarse por la filosofía y a formar su propia opinión del nazismo. En 1940 se graduaba en la escuela de secundaria con un trabajo titulado "La mano que mueve la cuna, es la mano que mueve el mundo". 

Sophie y su hermano Hans en un sello conmemorativo


Sophie pasó unos años trabajando como profesora en un jardín de infancia y posteriormente como profesora de enfermería en el servicio auxiliar de la guerra. 

En 1942 Sophie empezó sus estudios universitarios de biología y filosofía en Múnich, donde también estudiaba su hermano Hans.

La Rosa Blanca
Sophie se integró rápidamente en el grupo de amigos de su hermano, jóvenes estudiantes que compartían aficiones culturales y literarias pero también les unía un sentimiento de denuncia hacia las atrocidades que empezaban a conocerse. Las deportaciones de judíos, los campos de concentración y las acciones bélicas de los nazis no dejaron indiferentes a aquellos jóvenes dispuestos a rebelarse contra aquella situación.

Hans Scholl fue uno de los fundadores de La Rosa Blanca, un movimiento de resistencia silenciosa que pretendía denunciar y detener las actividades de los nazis. A pesar de que Hans intentó en un primer momento mantener a su hermana alejada del movimiento, Sophie le convenció de que su presencia, una muchacha inocente y sin aparente interés para las SS, podría serle de gran utilidad. 

El injusto final
Busto en el Walhalla
de los hombres ilustres
La Rosa Blanca continuó con sus actividades, escribiendo y difundiendo panfletos contrarios a las ideas de Hitler manteniendo siempre grandes precauciones para no ser descubiertos. Pero cuando el 18 de febrero de 1943 la universidad de Munich se levantó en pleno para protestar abiertamente contra los nazis, el grupo de Scholl bajó la guardia. La Gestapo consiguió detener a los hermanos Sophie y Hans y someterlos a continuos interrogatorios hasta que tan sólo en unos días fueron condenados por alta traición. 

El 22 de febrero Sophie y Hans Scholl junto con otro miembro de la Rosa Blanca, fueron decapitados. En los días siguientes, la actividad del grupo, a pesar de haber perdido a tres de sus más representativos miembros, continuaron distribuyendo panfletos y gritando de manera silenciosa la injusticia que años después sería condenada por el mundo entero. 

Sophie Scholl pasó a formar parte del monumento conocido como el walhalla de los hombres ilustres en Alemania. Tanto ella como su hermano y toda la organización de la Rosa Blanca, se convirtieron en un símbolo de la libertad, de la valentía y de la necesidad de justicia. 

 Libros que hablan de ella


Heroínas de la II Guerra Mundial
Kathryn J. Atwood






Valquirias. Mujeres del Tercer Reich
Miguel del Rey y Carlos Canales








 Películas que hablan de ella 



Sophie Scholl, los últimos días


1 comentario:

  1. Me entristece muchísimo las horribles tragedias y las mayores atrocidades que puede el ser humano ser capaz de cometer.El Holocausto nazi es un clarísimo ejemplo de ello Pero la historia de heroes y heroinas como Sophie Scholl son las historias de gentes que han luchado contra las injusticias y el mismo mal hasta dando la vida por sus nobles ideales de paz, dignidad, justicia y derechos humanos. Esas vidas no deben nunca olvidarse porque nos sirven de modelo y ejemplo de lucha contra el mal y el odio que envenena el mundo.

    Una historia parecida a la de Sophie que conozco es la de las 13 Rosas: un grupo de 13 mujeres, en su mayoría afiliadas a las Juventudes Socialistas Unificadas y menores de 21 años, fueron fusiladas por el régimen franquista a los pocos meses de finalizar la guerra, en concreto en agosto de 1939. Por lo que me consta todas ellas fueron acusadas injustamente de un crimen en el que no tuvieron nada que ver. Creo que esta historia le va a interesar. Hasta hay una película que habla sobre ellas, dirigida por Emilio Martínez Lázaro.

    ResponderEliminar