viernes, 28 de marzo de 2014

La más bella inventora, Hedy Lamarr (1914-2000)

Hedy Lamarr demostró al mundo con su valentía, su talento y su inteligencia, que la belleza femenina no tenía por qué estar reñida con la sabiduría. Hedy pasó a la historia por ser la primera mujer en protagonizar un desnudo en el cine y convertirse en la más bella de Hollywood mientras descubría la base de las futuras comunicaciones inalámbricas. Con una vida digna de una novela o una película de aventuras, Hedy Lamarr tuvo que hacer entender al mundo que su belleza y su inteligencia formaban parte de sí misma a partes iguales. 

De la ingeniería a los focos
Hedwig Eva Maria Kiesler nació el Viena el 9 de noviembre de 1914 en el seno de una família judía. Su padre, Emil, era banquero y su madre, Gertrud, pianista. Ya desde bien pequeña, Hedwig demostró ser una niña distinta por su inteligencia. Con tan sólo dieciséis años inició sus estudios de ingeniería. Pero tres años después, Hedwig decidió apartar sus intereses científicos por su otra gran pasión, la interpretación. Y como en esta faceta también destacó, los escenarios teatrales de Berlín le quedaron pequeños. En 1933 aparecía en la película Éxtasis convirtiéndose en la primera actriz en aparecer desnuda en la gran pantalla.

Un matrimonio opresivo
En la Alemania nazi, uno de sus simpatizantes y colaboradores se fijó obsesivamente en la belleza de Hedwig. Friedrich Mandl, magnate armamentista que colaboraba con Hitler y Mussolini en la fabricación de armas y de todo tipo de material bélico, pactó con sus padres un matrimonio de conveniencia. El 10 de agosto de 1937, y a pesar de la oposición de la propia Hedwig, se casaba con Fritz y empezaba una de las etapas más difíciles de su vida. 
Posesivo y machista, Fritz intentó sin éxito retirar de los círculos cinematográficos todas las copias de Éxtasis, mientras obligaba a Hedwig a permanecer recluida en su casa y salir solamente acompañada de su marido. En aquellos años de reclusión, Hedwig aprovechó para continuar sus estudios de ingeniería abandonados tiempo atrás por su carrera artística. También utilizó su cercanía a las altas esferas nazis para recabar todo tipo de información estratégica que sería muy valiosa en un futuro para las fuerzas aliadas y que inspirarían su gran descubrimiento tecnológico.




Pero llegó un punto en el que Hedwig ya no lo soportaba más y con la ayuda de su asistenta, con la que al parecer mantuvo una relación sentimental, consiguió fugarse de su enclaustramiento matrimonial. Hedwig escapó por la ventana del baño de un restaurante y huyó en coche hasta París.

El nacimiento de Hedy Lamarr
Desde París, Hedwig viajó a Londres donde conoció a Louis B. Mayer, empresario de la Metro Goldwyn Mayer, con el que volvió a coincidir en el barco que la llevaría a los Estados Unidos. Durante la travesía, Hedwig consiguió de Mayer un contrato de siete años para sus estudios cinematográficos y desembarcó en América como Hedy Lamarr, nombre artístico con el que Mayer bautizó a Hedwig.

Empezaba entonces una exitosa carrera cinematográfica trabajando con grandes nombres de Hollywood como Cecil B. DeMille, Clarck Gable o Lana Turner.




Un matrimonio inspirador
En 1941 Hedy conoció al amor de su vida, un compositor vanguardista llamado George Antheil con el que compartió inquietudes científicas. Juntos inventaron un sistema de comunicaciones secreto utilizando saltos de frecuencias. Inspirándose en las teclas de un piano, idearon la manera de hacer saltar una señales de radio de una frecuencia a otra para poder transmitir mensajes de manera secreta y teledirigir torpedos sin ser interceptada su trayectoria.

El 11 de agosto de 1942 patentaron su invento y lo cedieron al ejército estadounidense sin pedir nada a cambio. Los militares aliados no utilizaron el nuevo sistema pero lo mantuvieron en secreto y con el tiempo se convertiría en la base de las telecomunicaciones posteriores.

Durante la Segunda Guerra Mundial, Hedy Lamarr también ayudó a la causa aliada ofreciendo su imagen para la venta de bonos de guerra. 




Un reconocimiento tardío
A pesar de que el invento de Lamarr y Antheil fue determinante para la evolución de las telecomunicaciones recibieron un exiguo homenaje pasados demasiados años. Tantos que George ya había fallecido. Fue en el año 1998 cuando la Electronic Frontier Foundation les concedía el premio pionero de ese año. Hedy no fue a recoger el premio.

Hedy Lamarr fallecía el 19 de enero del año 2000 en su casa de Florida. Como último reconocimiento, el Día del Inventor se celebra en la efeméride de su nacimiento.

 Si quieres leer sobre ella

La pasión de ser mujerEugenia Tusquets y Susana Frouchtmann








7 comentarios:

  1. Gracias a la técnica de salto en frecuencias diseñada por ella, hoy tenemos sistemas de comunicaciones como Bluetooth y WIFI. Bellísima y genial, una mujer 10, sin duda.

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  2. Gracias por compartir este espacio.. Es muy significativo que des un hueco en la red a las mujeres. Es necesario y creo que es una buena manera de conectar con la feminidad y todo lo que representa. Felicidades!

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  3. Juan Carlos Ruiz Moreno5 de junio de 2014, 8:23

    Es un articulo interesante. Se comprueba que la inteligencia no esta peleada con la belleza. Gracias a su diseño no hemos beneficiado.

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  4. Juan Carlos Ruiz Moreno5 de junio de 2014, 8:36

    Sin duda un articulo interesante. Se comprueba que la inteligencia no esta peleada con la belleza. Hedy nos ha beneficiado a todos!

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  5. Una vida apasionante en la que Inteligencia se une a belleza, algo en lo que muchos no creen.
    Saludos

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  6. compartimos cumpleaños :) cuanto me alegra

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  7. Buen artículo y muy buena página. muchas gracias.

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