lunes, 21 de marzo de 2011

La directora de Hitler, Leni Riefenstahl (1902-2003)


Leni Riefenstahl fue una de las mejores cienastas del siglo XX. Aunque su vinculación al régimen nazi hicieron de Leni un personaje controvertido, admirado y odiado. A lo largo de su longeva vida, más de 100 años, esta alemana demostró tener una voluntad de hierro luchando por su pasión y defendiéndose de múltiples calumnias.

Inicios como bailarina
Helene Bertha Amalie Riefenstahl nació el 22 de agosto de 1902 en Berlín. Hija de un industrial alemán, Leni fue una alumna aplicada con un pequeño defecto, la mala conducta y una fuerte determinación a la hora de llevar a cabo sus inquietudes.

Desde pequeña se enfrentó a su padre para conseguir aprender danza. Apoyada por su madre, Leni llegó a recibir clases de la famosa bailarina rusa Eugenie Eduardova. A pesar de su tenacidad y talento, varias lesiones alejaron a Leni del mundo de la danza.

Aprendiendo cine en la montaña
La montaña sagrada fue su primer incursión en el mundo del cine como actriz. Desengañada de su carrera como bailarina, Leni conoció a Arnold Fanck, director de cine, geólogo y fundador de la Sociedad de Cine Deportivo y de Montaña de Frigurgo. Arnold quedó prendado de la belleza y decisión de Leni y la contrató.

El rodaje de la película fue un cúmulo de problemas, entre ellos otra lesión de Leni y la falta de recursos financieros. Pero el film consiguió estrenarse con éxito en 1926. Durante el rodaje, la joven actriz no sólo interpretó su papel con gran profesionalidad sino que aprendió de Frank los entresijos de la dirección cinematográfica.

La luz de Leni
Tras el éxito de La montaña sagrada, Leni participó en otros filmes de la época, como El destino de los Habsburgo donde encarnaba a María Vetsera. Pero pronto vio la necesidad de encauzar su carrera cinematográfica y decidió crear su propia productora en 1931.

La luz azul, una leyenda de los Dolomitas fue su primera película como directora en la que también aparecía como actriz. Fue todo un éxito. En la Bienal de Venecia de 1932 conseguía la medalla de plata y la película se mantuvo en cartel más de un año en varias capitales europeas.

Contacto con el Führer
Estando de promoción de La luz azul en Alemania, Leni vio por primera vez a Adolf Hitler y toda su parafernalia propagandística en un acto público en el Palacio de Deportes de Berlín. Impresionada por la personalidad de Hitler no dudó en enviarle una misiva de felicitación que, sorprendentemente para ella, recibió respuesta.



El Führer y Leni se conocieron poco tiempo después y la artista empezó a frecuentar los círculos políticos y festivos de la élite nacionalsocialista alemana.

El triunfo de Leni
Adolf Hitler se interesó por el trabajo artístico de Leni y, asesorado por sus colaboradores, decidió ofrecer a la artista la dirección de varios documentales del partido nazi. Leni aceptó. De 1933 a 1935 filmó lo que se conoce como La trilogía de Nuremberg, una serie de documentales sobre el nacionalsocialismo: Victoria de fe, El triunfo de la voluntad y Día de libertad.

Pero su obra maestra estaba por llegar. El comité organizador de los XI Juegos Olímpicos de Verano, pidió a Leni que hiciera una película sobre los juegos. Aunque en un primer momento dudó, por miedo a crear una cinta aburrida y tópica del deporte, finalmente decidió aceptar y darle un giro a la visión olímpica.

Olimpia se estrenó el 20 de abril de 1938, el día del cumpleaños del Führer. La cinta dividida en dos partes, La fiesta de los pueblos y La fiesta de la belleza, fue todo un éxito y se convirtió en un referente en el mundo cinematográfico. Utilizó efectos especiales y avances en la postproducción que fueron muy innovadores en su época.

El silencio de Leni
Cuando estalló la Segunda Guerra Mundial, el Tercer Reich puso en marcha una masiva producción de películas propagandísticas para ensalzar el régimen y de entretenimiento para mantener la moral del pueblo. Ante la negativa de la directora de rodar una película sobre la línea Sigfrido, espacio defensivo alemán en respuesta a la Línea Maginot francesa, Leni desapareció del mundo cinematográfico alemán. Empezó a rodar una película que hacía tiempo que quería hacer, Tierra baja, centrada en la Alhambra de Granada, alejándose de la producción de documentales sobre el nacionalsocialismo.



La condena de Leni
Terminada la guerra, Leni Riefenstahl fue acusada de colaborar con el régimen nazi, fue encarcelada, interrogada y aunque, finalmente quedó en libertad, sus bienes fueron incautados. No sólo eso, su crecibilidad quedó en entredicho. Tuvo que luchar contra las voces que la acusaban de ser afín al nazismo e incluso haber sido amante de Hitler o de Goebbels, con quien tenían una relación más que hostil.

Con el tiempo sus detractores fueron disminuyendo y en los últimos años de su vida se hicieron muchas retrospectivas y homenajes a su corta pero genial carrera cinematográfica. Y es que fue Olimpia su última incursión en la dirección de cine. Después de todo el proceso post bélico, en los años 50 Leni inició una brillante carrera como fotógrafa. Su reportaje de los indígenas de Nuba tuvo un enorme éxito internacional.

Con 80 años escribió sus extensas memorias en las que plasmó una larga vida de emociones y decepciones. Su vida se convirtió en un bestseller mundial.

Pero Leni aún viviría hasta los 101 años en los que todavía tuvo que oir opiniones en su contra recordando su controvertido papel en la propaganda nazi. Leni defendió toda su vida que se había dedicado a su profesión de artista y que, sin problemas, hubiera filmado los entresijos del partido comunista si este se lo hubiera pedido. Aun así, siempre se mantendrá una sombra de duda sobre esta gran mujer a quien la personalidad de Hitler un día fascinó.

 Si quieres leer sobre ella

Las mujeres de los nazis, Anna Maria Sigmund
Género: Biografías
Un interesante recorrido por la vida de ocho mujeres destacadas en el régimen nazi




Valquirias. Mujeres del Tercer Reich
Miguel del Rey y Carlos Canales


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