jueves, 16 de marzo de 2017

Recorriendo el mundo en bicicleta, Annie Londonderry (1870-1947)

El 24 de septiembre de 1895, el New York Times publicaba en la página seis una noticia poco menos que curiosa. Bajo el titular “La señorita Annie Londonderry ha llegado a Nueva York después de dar la vuelta al mundo en bicicleta”, el texto relataba las peripecias de esta mujer de origen judío, casada y con tres hijos que aceptó una apuesta de dos empresarios que le ofrecieron diez mil dólares por realizar semejante hazaña. Annie no se lo pensó y se lanzó a recorrer el mundo convirtiendo su medio de transporte en un medio publicitario de lo más rentable. Incluso cedió su propio apellido a su primer espónsor. 

Annie Londonderry se llamaba en realidad Annie Cohen Kopchovsky y había nacido en Letonia en 1870. Sus padres, Levi y Beatrice Cohen se trasladaron a vivir a los Estados Unidos cuando Annie era una niña de cinco años. La familia, que además de Annie tenía dos hijas mayores, aumentó con la llegada de tres hijos más. La vida tranquila y feliz de los Cohen se vio truncada en 1887 cuando en menos de dos meses, fallecieron Levi y Beatrice. Por aquel entonces Annie tenía diecisiete años y tuvo que hacerse cargo, junto con su hermano de veinte, de los dos pequeños, Jacob y Rosa, pues la hermana mayor, Sarah, hacía tiempo que vivía con su marido en Maine. 

Un año después, Annie Cohen se casó con un vendedor ambulante, Simon Kopchovsky, con el que tuvo cuatro hijos. Annie, a pesar de ser ama de casa, ayudaba en la economía familiar vendiendo anuncios de los periódicos locales. 

Un día, dos empresarios de un club de Boston retaron a Annie a dar la vuelta al mundo en bicicleta a cambio de diez mil dólares. Está claro que no creían que la joven madre de familia aceptara ni muchos menos que ganara su osada apuesta pero lo cierto es que Annie, que ya había tenido a tres de sus cuatro hijos, debió pensar que el dinero le iría bien para mantener a su familia y se dispuso a partir. 




El 25 de junio de 1894 empezó su viaje desde la Massachusetts State House. Iba subida a una bicicleta de mujer de la marca Columbia y vestida con una falda larga. En la parte trasera de la bicicleta había colgado el cartel de su primer espónsor, la compañía New Hampshire's Londonderry Lithia Spring Water, que le había pagado 100 dólares. Annie también cambió su apellido por el de la marca. 

En Chicago consiguió cambiar su pesada bicicleta de mujer de casi veinte kilos de peso por otra de hombre, la mitad de ligera y se cambió la falta por unos pantalones más cómodos. A lo largo de los quince meses que duró su viaje, Annie Londonderry atravesó el planeta despertando admiración allá por dónde pasaba. Poco a poco su bicicleta se convirtió en un rentable anuncio móvil en el que muchas marcas querían aparecer.




Cuando a finales de septiembre llegó sana y salva, con una muñeca un poco perjudicada a causa de una caída, los dos hombres que la habían retado tuvieron que rendirse a sus pies y abonarle el dinero de la apuesta. 

Annie aprovechó la fama de su viaje y se trasladó con su familia a vivir a Nueva York donde durante un tiempo trabajó como periodista en el New York World. Annie tuvo un cuarto hijo y murió en el anonimato años después. 

En 2007, un descendiente de Annie recopiló su historia y la plasmó en un libro, Around the World on Tho Wheels

 Si quieres leer sobre ella


Around the World on Two Wheels: Annie Londonderry's Extraordinary RidePeter Zheutlin 

1 comentario:

  1. Me parece una historia interesantísima que todos deberíamos conocer.

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