miércoles, 10 de diciembre de 2014

La amante oculta del dictador, Eva Braun (1912-1945)

Uno de los elementos en común con muchas de las mujeres que estuvieron al lado de dictadores fue su total y completa sumisión a ellos. Amantes o esposas dispuestas incluso a morir por unos hombres que no las trataron precisamente con respeto. Uno de los casos más conocidos es el de Eva Braun, quien consiguió casarse con Adolf Hitler dos días antes de suicidarse. Eva pasó toda su corta vida intentando llamar la atención de un hombre que la mantuvo en secreto incluso para sus colaboradores más cercanos. Cuando el final estaba próximo ejerció de "secretaria" del Führer. Aun así, y aunque pudiera parecer sorprendente, Eva Braun se pasó años navegando entre la alegría de ser la amante de Hitler y la desesperación de verse constantemente relegada de su lado. 

La niña que quería ser actriz
Eva Anna Paula Braun nació el 6 de febrero de 1912 en el número 45 de la Isabellastrasse de Múnich. Eva era la segunda hija de Friedrich Braun, un maestro de escuela, y Franziska Kronenberg, modista. Tras Isle, su hermana mayor, y ella, llegaría la pequeña Margaret. Eva había nacido en el seno de una familia de tradición católica y conservadora por lo que fue educada junto a sus hermanas primero en un colegio de monjas y después en el liceo católico de Múnich. Ya desde entonces, Eva se mostraba como una estudiante revoltosa a la que le gustaba mucho más el deporte que las ciencias y soñaba con ser actriz de cine mientras disfrutaba escuchando música de jazz. 

Al terminar sus estudios en el liceo muniqués, Eva ingresó en el Institut der Englischen Fraülein de Simbach, situado en la frontera austrobávara donde aprendió distintos idiomas y disciplinas como mecanografía o economía doméstica.

La joven que conoció a Hitler
En 1929 Eva Braun terminaba sus estudios y su padre pronto se afanó en buscarle un trabajo. Lo encontró en la tienda de fotografía de Heinrich Hoffmann, fotógrafo afín al partido nacionalsocialista, donde Eva trabajó durante muchos años como aprendiz de fotografía.

A finales de aquel mismo año, en la tienda de Hoffmann, cuando Eva tenía tan sólo diecisiete años, conocía a Adolf Hitler quien se presentó con el nombre falso de señor Wolf. Hitler tenía entonces cuarenta años y no fue reconocido por la joven Eva. Pero poco a poco empezó entre ellos una relación inocente y platónica que se alargó durante unos años. En aquel tiempo, Hitler mantenía una estrecha y extraña relación con su sobrina Geli Raubal que terminó trágicamente con el suicidio de ésta en 1931.

Mientras tanto Eva continuaba manteniendo en secreto su relación con Hitler en contra de su voluntad. Este secretismo y las constantes ausencias de Alfi hicieron tomar una determinación a Eva. Seguiría el mismo camino que la desaparecida Geli pero sin llegar hasta el final. Como una drástica llamada de atención, Eva se disparó una bala en el corazón pero antes de caer inconsciente llamó a gritos a su hermana quien trajo al médico que la salvó. 

La amante secreta
Hitler cayó en la trampa. Además, no se podía permitir otra trágica muerte de alguien cercano a él, sobre todo en aquellos momentos complicados para el partido nazi. Pero la aparente victoria de Eva Braun se convirtió en una larga espera en la sombra. Hitler la convirtió en su amante, pero no hizo pública su relación. Eva continuó viviendo con sus padres y trabajando para Hoffmann.

Cuando en 1933 Adolf Hitler era nombrado canciller, Eva Braun no se alegró demasiado pues era consciente de que la presencia de su amante en Múnich se reduciría drásticamente.




Cansada de esperar, Eva volvió a usar la táctica de la amenaza jugando de nuevo con su propia vida. Su segundo intento de suicidio, esta vez con una caja de somníferos fue la llave para viajar a Berlín. En 1935 Hitler accedió a que Eva permaneciera a su lado en calidad de secretaria. Pero incluso en esa ocasión, la amante secreta continuó alejada de los actos públicos y nunca fue presentada oficialmente ni tan siquiera a las personas más cercanas al Führer. 


En los años siguientes Eva pasó mucho tiempo en Obersalzberg, en el refugio conocido como Berghof, que Hitler se hizo construir y donde ella ejerció como ama de casa y vivió totalmente alejada de la oscura realidad que empezaba a amenazar Europa. Mientras Hitler visitaba a su "Evchen" ("tontita" o "cabeza de chorlito") los fines de semana, Eva disfrutaba de veladas con amigas y de su gran pasión por la cámara. Sus largas horas de filmación y las imágenes que hizo se convirtieron con el tiempo en un valiosísimo documento histórico de aquellos años.

La esposa de un día
El universo paralelo en el que vivía Eva con lujo, banquetes y demás riquezas mientras el mundo se moría de hambre y era exterminado por el largo brazo del nazismo, se rompió en 1944 cuando Hitler y sus tropas fueron conscientes de que la victoria de Alemania ya no era algo factible.

Con una extraña lucidez que contrastaba con el mundo idílico en el que había vivido hasta entonces, Eva Braun se trasladó a Berlín y se refugió en el búnker de Alfi. Adolf no consiguió convencerla de que huyera y salvara su vida. Eva tenía claro que iba a quedarse con él hasta el final.




Eva se despidió de los suyos y mantuvo una asombrosa calma. El 28 de abril de 1945 alcanzaba su objetivo vital largamente soñado, se casaba con Adolf Hitler. Dos días después, el señor y la señora Hitler terminaban con su vida. Sus cuerpos, por expreso deseo, fueron quemados. Terminaba así una vida breve marcada por una profunda obsesión. 

 Si quieres leer sobre ella 


Las mujeres de los dictadores
Diane Ducret
Las mujeres de los nazis
Anna Maria Sigmund
Valquirias. Mujeres del Tercer Reich
Miguel del Rey y Carlos Canales



1 comentario:

  1. Lealtad a toda prueba; ya no quedan de estas mujeres

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