lunes, 24 de noviembre de 2014

La guionista vapuleada, Frederica Sagor Maas (1900-2012)

La historia de Frederica Sagor Maas podría haber sido la de una mujer de éxito en el Hollywood del cine mudo, pues escribió y adaptó guiones que encumbraron a grandes figuras del cine mudo y después del cine sonoro. Pero Frederica sufrió el lado más oscuro de la meca del cine. Plagios, falta de reconocimiento, versiones demasiado infieles a sus escritos originales y acusaciones de comunista en la terrible caza de brujas. Frederica Sagor Maas fue una de las mujeres más longevas de California, falleciendo con 111 años. Podría haber desaparecido mucho antes, cuando ella y su marido, hastiados de aquel Hollywood que no les aceptó, intentaron suicidarse.

Aprendiendo fotograma a fotograma
Frederica Alexandrina Sagor Maas nació el 6 de julio de 1900 en la ciudad de Nueva York, en el seno de una familia judía que había emigrado de la Rusia Imperial. Frederica era la pequeña de cuatro hijos de Arnold y Agnessa Zagosky, que americanizaron su nombre por el de Sagor. Fue su madre, una reconocida enfermera, la que llevaba el peso económico de la casa.

Frederica ingresó en la Universidad de Columbia donde inició unos estudios de periodismo que nunca finalizó. En 1918 dejó los estudios para centrarse en su sueño, dedicarse al cine. Pero Frederica no quería ser actriz como muchas otras jóvenes de su tiempo, sino que lo que quería era estar detrás de las cámaras escribiendo los guiones. Para aprender, Frederica pasaba largas horas delante de la pantalla de cine analizando todos los fotogramas, las secuencias y los diálogos. 

El mismo año que dejaba la universidad consiguió su primer trabajo en la oficina de Nueva York de la Universal Pictures como asistente de guionista. A pesar de que cinco años después ya era jefa del departamento, Frederica decidió probar suerte en la auténtica meca del cine. 

Su dura estancia en Hollywood
Frederica consiguió un contrato con la MGM que no fue renovado y tuvo que trabajar en la más modesta Tiffany Productions. En 1927 contraía matrimonio con Ernest Maas, un productor de la Fox con el que trabajó conjuntamente en muchas ocasiones.




Aquel mismo año conseguía un contrato con la Paramount donde escribió guiones que encumbraron a actrices como Clara Bow.

La relación contractual con la Paramount tampoco duraría demasiado debido a las desavenencias entre la productora y la guionista. La situación profesional y económica del matrimonio Maas, que no era demasiado buena, sufrió un duró golpe en 1929. El crack que dejó a los Estados Unidos en la ruina no dejó al margen a los Maas, quienes perdieron diez mil dólares. 

Para poder sobrevivir, pasaron tiempo escribiendo reseñas de películas para revistas especializadas y realizaron algunos trabajos para la Paramount. En 1941, la pareja escribía el guión de Miss Pilgrim’s Progress, una historia que hablaba del papel de la mujer en la sociedad pero que terminó convirtiéndose en The Shocking Miss Pilgrim, una adaptación frívola alejada de la idea original. La película, estrenada en 1947 y protagonizada por Betty Grable fue un duro golpe para Frederica y posiblemente la gota que colmaría el vaso de su paciencia para con Hollywood.

Al borde del suicidio en las colinas de Hollywood
La pareja se encontraba abatida por la falta de reconocimiento profesional que nunca consiguieron como ellos esperaban de la industria del cine. A lo que se unió la acusación de comunismo durante la caza de brujas de la era  McCarthy .

Desesperados, Frederica y Ernest subieron a la cima de una colina con la intención de no volver a bajar vivos de ella. Querían suicidarse pero no tuvieron el valor suficiente para hacerlo. Corría el año 1950 y la pareja no volvió nunca más a la meca del cine.

Unas memorias demoledoras
Cuando en 1986 Frederica quedaba viuda, decidió escribir sus memorias. Publicadas en 1999 bajo el título, The Shocker Miss Pligrim: A Writer in Early Hollywood, Frederica expuso sin tapujos su visión de un Hollywood depradado, nepotista y profundamente misógino.

Frederica Sagor Maas vio morir uno tras otro a todos aquellos productores y gente del cine que, según ella, le hicieron la vida imposible y anularon su carrera profesional por ser mujer hasta el punto de abocarla al suicidio.

Y es que Frederica falleció el 5 de enero de 2012 con 111 años de edad. Un testimonio de toda la historia del cine, que tristemente vivió su experiencia como guionista de una manera dramática.

 Si quieres leer sobre ella 

La escandalosa señorita Pilgrim
Frederica Sagor Maas

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