viernes, 20 de junio de 2014

Las flores arrancadas, las Trece Rosas († 1939)

Placa en memoria de las Trece Rosas situada en el cementerio de la Almudena
La madrugada del 5 de agosto de 1939, en una de las tapias del cementerio de la Almudena de Madrid, trece mujeres, casi niñas o recién alcanzada la mayoría de edad, fueron fusiladas por la policía franquista. Solamente dos días antes habían tenido un juicio sumarísimo en el que fueron acusadas de actividades clandestinas en contra del régimen recién instalado en el poder después de tres años sangrientos de lucha fraticida.

Aquellas trece jóvenes pasarían a la historia como Las Trece Rosas. La gran mayoría eran muchachas que trabajaban como costureras y que, de un modo u otro, estaban relacionadas con los partidos de izquierdas y habían colaborado en el frente republicano con sus familiares o amigos. Al terminar la guerra, las Juventudes Socialistas Unificadas intentaron reorganizarse de manera clandestina en la capital. Pero la gran mayoría de dirigentes del Partido Comunista y de dichas juventudes habían huido al extranjero, habían sido detenidos o asesinados. Así, solamente quedaban un grupo de jóvenes dispuestos a continuar luchando por su sueño republicano. Pero la poca infraestructura y experiencia organizativa, unido a un fuerte represión y control policial en aquellos primeros meses de paz, fueron razones suficientes para que las JSU fueran disueltas de nuevo antes de haber realizado acciones clandestinas. Solamente se recuerda un hecho en el que durante el desfile del Caudillo en la celebración del día de la victoria que distribuyeron pasquines con la frase “Menos Viva Franco y más pan blanco”.

Imagen de la película Las Trece Rosas
Hombres y mujeres fueron detenidos a lo largo de la primavera del 39 y conducidos a varias cárceles. Entre ellos, aquellas jóvenes que serían trasladadas a la prisión de las Ventas, algunas al módulo de menores de edad. Allí permanecieron a la espera de un destino incierto hasta que un atentado mortal precipitó los acontecimientos. 

El 29 de julio miembros de las JSU asesinaron en Talavera de la Reina a Isaac Gabaldón, comandante de la Guardia Civil, su hija de 18 años y el chófer del coche en el que viajaban.

La reacción no se hizo esperar y el 3 de agosto se celebró un Consejo de Guerra ante el que fueron juzgados 57 miembros de las JSU que permanecían detenidos desde hacía meses. Entre ellos, las trece mujeres que dos días después perderían la vida de manera trágica en las tapias de la Almudena en uno ejercicio de escarmiento público por parte del régimen recién instaurado.

En esta foto aparecen las trece rosas acompañadas de otras mujeres
Las Trece Rosas fueron trece víctimas más de la guerra civil y la dictadura franquista. Mujeres con nombre y apellidos, que tuvieron una vida breve que fue sesgada en un tiempo de represión en el que el franquismo se dispuso a borrar de las tierras aún manchadas de sangre a todos sus enemigos.

Estas fueron aquellas mujeres: 

Victoria Muñoz García
Una de las más jóvenes de las Trece Rosas, fue asesinada con tan sólo 18 años. El año 1936 ingresó en las JSU y continuó con sus actividades clandestinas al terminar la guerra en el grupo de Chamartín de la Rosa. Sus dos hermanos habían muerto fusilado uno y tras recibir una paliza en prisión el otro. 

Luisa Rodríguez de la Fuente
Luisa fue junto con Victoria la más joven del grupo al morir con 18 años. Trabajaba como modista y colaboraba con las JSU desde los tiempos de la guerra. Luisa no tuvo ningún cargo importante en el grupo por lo que se dedicó a tareas varias.

Julia Conesa Conesa
Fusilada a los 19 años, Julia era una joven asturiana afincada en Madrid que se afilió a las JSU donde llegó a ser secretaria deportiva del Sector Oeste. 

Adelina García Casillas
Hija de un guardia civil, había nacido en Ávila y trabajaba como modista. Durante la guerra se había afiliado al JSU. Fue fusilada con 19 años.

Virtudes González García
Virtudes era una modista de Madrid que se había unido a las JSU en 1936 y había sido nombrada secretaria femenina del club “Pablo Vargas”. Fue fusilada con 19 años.

Elena Gil Olaya 
Tenía 20 años cuando Elena, modista madrileña y miembro de las JSU desde 1937 fue fusilada junto a las demás detenidas.

Dionisia Manzanero Salas
Dionisia participó activamente en la guerra civil como enfermera, ayudando en la retaguardia e incluso estuvo en el frente. Cuando fue detenida con 20 años, trabajaba como modista en su Madrid natal.

Ana López Gallego
Ana había nacido en La Carolina, Jaén, pero vivía en Madrid donde trabajaba como modista. Durante la guerra se unió a las JSU y fue nombrada secretaria femenina del Radio de Chamartín de la Rosa. Tenía 21 años cuando fue fusilada. Ana tuvo una muerte cruel al no fallecer a la primera carga. Viendo que aun no había fallecido, la joven preguntó en voz alta “¿Es que a mí no me matan?”

Martina Barroso García
Martina había nacido en un pueblo de Ávila llamado Gilbuena. Trabajó en Madrid como modista y en un comedor social. Afiliada a las JSU en 1937 fue fusilada con 22 años.

Joaquina López Lafiite
Asturiana de nacimiento, Joaquina era una estudiante de 23 cuando fue detenida y fusilada. Había ingresado en el PCE en 1936.

Carmen Barrero Aguado
Carmen llevaba trabajando desde los 12 años como modista para ayudar a su madre viuda a mantener una extensa familia de nueve hijos. Durante la guerra fue militante del PCE y en la posguerra pasó a dirigir su sección femenina. Fue fusilada con 24 años.

Pilar Bueno Ibáñez
Zaragozana nacida en Sos del Rey Católico, Pilar vivía con sus tíos en Madrid desde pequeña. Trabajaba como modista y era miembro del PCE desde 1936. Fue fusilada con 26 años.

Blanca Brisac Vázquez
La más mayor de las trece, Blanca fue una comunista nacida en San Sebastián que antes de casarse fue pianista. Cambió la música por la costura tras contraer matrimonio. Vivía en Madrid cuando fue detenida y fusilada con 29 años.

Antonia Torres Llera
Antonia era una joven de 19 años que trabajaba en una fábrica de sellos en Madrid, ciudad en la que nació. Desde 1936 formaba parte de las JSU. Antonia no murió junto a las otras trece condenadas el 5 de agosto, sino que fue fusilada el 19 de febrero de 1940 por un error administrativo.



 Si quieres leer sobre ellas 

Las trece rosas, Jesús Ferrero






Trece rosas rojas, Carlos Fonseca






 Películas que hablan de ellas 

Las 13 rosas

21 comentarios:

  1. Me ha hecho ilusión que colgaras un post sobre las famosas 13 Rosas. Creo que hay algún que otro error con los datos sobre una de las 13 Rosas:

    Blanca Brisac, la mayor de las 13 Rosas, no nació en San Sebastián(España) sino en Francia en el seno de una familia judía. No era claramente de izquierdas sino católica y de derechas. A ella la fusilaron, al igual que su marido pianista, por ayudar a escapar a un amigo músico de su marido que también era del PCE. Tenía un hijo de 10 años.
    Creo que otra de las 13 Rosas, Martina Barroso García, tenía 24 años y no 22 cuando la fusilaron.
    En este post has añadido un nombre de más, en concreto el de Antonia Torres Llera, que no me consta que fuera una de las 13 Rosas
    Por lo demás está todo bien.
    Que sigas ofreciéndonos historias de esas grandes mujeres de la historia que siempre nos servirán de modelo para el camino hacia la igualdad entre hombres y mujeres.
    ¡Animo!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Muchas gracias por las correcciones. La última, Antonia Torres, fue también condenada junta a las demás y tendría que haber sido fusilada el 5 de agosto si no hubiera sido por un error administrativo

      Eliminar
  2. La historia o lo que paso no es exactamente como se cuenta, fue asi:

    El fusilamiento de trece mujeres en 1939, hecho sin precedentes ni continuaciones en el franquismo, ha sido explotado inmensamente por la propaganda comunista, en primer lugar, y luego por la izquierdista en general. Se trataba de un grupo de las Juventudes Socialistas Unificadas (JSU), en realidad comunistas, y precisamente el sector más fanático y stalinista del PCE, que había intervenido en multitud de asesinatos.

    El hecho concreto por el que fueron fusiladas –junto con 42 hombres de los que nadie se acuerda– fue el asesinato a sangre fría de un militar, su hija adolescente y un soldado conductor en la carretera de Extremadura, un atentado típicamente terrorista. El fusilamiento fue, desde luego, un crimen legal, pues la mayoría de los encausados no estaba implicado de manera inmediata en el triple asesinato de las JSU, aunque sí en los aledaños del núcleo que lo perpetró. El motivo de tan inusual reacción del régimen fue aplastar de raíz aquel tipo de actividad y, sobre todo, destruir la esperanza de reorganización comunista. Así venía a explicarlo la nota oficial:

    Todo esfuerzo contra este país puesto en pie a través de horribles sacrificios; todo esfuerzo encaminado a perpetuar los hábitos de la criminalidad política (...) apenas se haya producido quedará inexorablemente aplastado (...) Terrible ha sido el fallo (...) Cada vez que se produzca un hecho semejante al de la carretera de Extremadura, la decisión de la justicia (...) será tan implacable como en esta ocasión (...) Nadie, y por ningún motivo, podrá volvernos a la tragedia y al espanto que exigieron una guerra.

    Típicamente, la izquierda ha cultivado una tremenda sentimentalidad personalista en torno al caso, lo que puede admitirse. Pero con la inadmisible trampa habitual, ha presentado a las víctimas no como estalinistas –es decir, insertas en la ideología y el aparato político que mayores genocidios ha cometido en el siglo XX–, sino como campeonas de la libertad, de la democracia, etc.: "la constante mentira comunista" de la que hablaba Marañón.

    La trampa ha sido doble por parte de los (y especialmente las) sinvergüenzas del PSOE que, con su mentalidad, al parecer indesarraigable y tan reiteradamente demostrada, de simples chorizos, han querido apropiarse una bandera que no es suya. No está mal que estos señoritos y señoritas rojos y rojas explayen su identificación con el estalinismo; sirve como una de tantas señas de identidad. Pero con razón han protestado los comunistas y otros: lo que hacían aquellas células de las JSU era exactamente lo contrario de lo que hacían los jefes socialistas de entonces, que era pelearse en el exilio por los inmensos tesoros que habían robado a todos los españoles y que habían llevado consigo en su fuga, mientras abandonaban en el interior a sus sicarios, expuestos a la venganza de Franco.

    Por mucho que haya llegado a repugnarnos el estalinismo y sus crímenes, no hay duda de que seguir reorganizándose dentro de España, expuestos a una terrible persecución, tiene algo de heroico, o al menos de respetable. La actitud del PSOE nunca ha tenido ese rasgo: todos sus actos, sin faltar los terroristas, abundantes en su historial, los ha cometido desde una posición de fuerza o en la esperanza de la impunidad y en medio de una enorme corrupción. Impunidad que se cumplió para sus dirigentes huidos, a quienes nada importó el destino de los suyos dentro de España.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Muchas gracias por tu comentario, ya esta echando en falta algo de verdad entre tanta "veneración" hacia personas que profesaron una posición política pseudoreligiosa tan peligrosa y extrema como el comunismo. Lo único que puedo concluir es que murieron en su ley: es algo que ellas mismas habrían hecho, de haber tenido la oportunidad.

      Eliminar
    2. Cuanta crueldad destila su escrito

      Eliminar
    3. http://www.alertadigital.com/2012/03/22/nuevos-datos-sobre-el-misterioso-asesinato-de-gabaldon-encargado-en-1939-del-archivo-de-logias-masoneria-y-comunismo/

      Eliminar
    4. Como mayores genocidas, losq ue en nombre de dios han desatado guerras, cruzadas, limpiezas étnicas... Desde el bando vencedor es fácil echar mierda sobre los vencidos, pues éstos no pueden responder con la verdad ya que eran exterminados. La izquierda de este país intenta que no se olviden casos como este y que la guerra civil vino derivada de un golpe de estado que dieron los militares. La derecha siempre habla mal de la República sin decir que ellos gobernaron el peor período de estos años, justo los que derivaron en una unión de partidos de izquierda que les derrotaron democráticamente en las urnas y no supieron acatar la voluntad del pueblo español, ese que tanto nombran para envolverse en su bandera y decir que son españoles.

      Eliminar
    5. Crimen legal?? Pero que mierda es esa contra una vida humana?

      Eliminar
  3. Las trece rosas fornaban parte de una sociedad paleocomunista de extrema izquierda, muchas procedían de la urss (una era tan de izquierdas que incluso era zurda) por eso nuestro colega medio huevo, como soñaba que se iban a comer su corazón, las metió en la cárcel y luego las fusiló.
    Pero claro, la izquierda de este país siempre manipula la historia.

    ResponderEliminar
  4. Anónimo es además de infumable cobarde. Si tan convencido está de lo que escribe, que firme con su nombre.

    ResponderEliminar
  5. Anónimo, que no te identificas, en ningún sistema , sea comunista o sea fascista con un mínimo respeto a la ley se fusila a menores y a mujeres embarazadas, sea cual sea el crimen, si eres tan fascista y franquista..ten aquello que se ha de tener y deja tu anonimato....cobarde que te caracteriza.....solo las dictaduras más atroces carentes de todo respeto a los valores legales fusilan niñas y embarazadas

    ResponderEliminar
  6. Exacto, típico de los fascistas y profranquistas que aún asolan estas tierras, cuando uno va a hacer un comentario tan retrógrado, cobarde y manipulador debe al menos tener coraje de prescindir del anonimato. Le recuerdo, ningún gobierno sea de la afiliación que sea, fascista, o comunista debe caer tan bajo como para fusilar a menores-en aquellos años 21 años la mayoría de edad-ni a embarazadas, ello vulnera las bases mínimas que separan la sociedad humana de las bestias......sea cual fuera el falso crimen que se les achaca....y que tendenciosamente usted pretende difundir.......

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Bien la historia se encargo de poner a cada cual en su sitio. Todas las nuevas generaciones conocemos al monstruo Francostein

      Eliminar
    2. Maldito cabrón fascista. Cobarde.

      Eliminar
  7. La muerte jamás esta justificada. En ningun caso, bajo ningun concepto.

    ResponderEliminar
  8. La pena de muerte y sobre todo el fusilamiento de personas que por el hecho de tener una ideologia diferente al gobierno que existía en el momento. Que haya sido una "venganza" por el asesinato de la crta de Extremadura me parece un poco excesivo... por 3 vidas nos cobramos 55 y dejamos al pueblo temblando que así los "malditos rojos" desaparecen.
    13 mujeres que no sobrepasaban lo 29 años asesinadas por su ideologia, hoy mañana y siempre serán recordadas.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Asesinadas por su ideología no, que parece que no te enteras. Fueron asesinadas por pertenecer a un grupo terrorista, responsable de las muertes ya mencionadas. Aparte de numerosas torturas y muertes en varias checas de Madrid (está todo documentado).
      ¿Fue desproporcionado? Está claro que sí, pero no por ello deben ser recordadas.

      Eliminar
  9. Es verdad,Sr.Anónimo,la izquierda siempre ha manipulado la historia,cosa que no hicieron ni hacen los fachas actuales que disponen de todo un aparato de lacayos a su disposición en los medios de "comunicación".Son tan honestos,tan objetivos...nos cuentan la verdad y nada más que la verdad.Gracias por iluminarnos,Sr.Anónimo,a estas pobres mujeres de izquierdas manipulada s e ignorantes.Por cierto,con toda su cultura y su inteligencia,¿la ironía es capaz de entenderla?Por si acaso,seré directa:váyase a la muerda y púdrase allí.

    ResponderEliminar
  10. Ninguna muerte es justificable, ni antes ,ni durante la guerra y mucho menos después de ella ,Lamentable episodio de la vida de España.

    ResponderEliminar