martes, 11 de febrero de 2014

La niña eterna de Hollywood, Shirley Temple (1928-2014)

Shirley Temple fue la primera actriz de Hollywood considerada una niña prodigio. Con tan sólo cinco años era una pequeña gran profesional de la interpretación y el baile. No sólo era capaz de aprenderse sus diálogos sino que los endulzaba con su infantil y entrañable sonrisa y con unas danzas de lo más lindas. Con siete años conseguía un Oscar y tuvo una carrera cinematográfica breve pero exitosa. Pero al crecer, la niña había desaparecido y su papel en la meca del cine dejó de tener relevancia. Aun así, Shirley no se convirtió en una mujer deprimida por un éxito prematuro y perdido sino que recondujo su vida profesional hacia la diplomacia.

La niña prodigio
Shirley Jane Temple nació el 23 de abril de 1928 en Santa Mónica, California, en el seno de una familia de clase media. Desde que era muy pequeña, Shirley estudió teatro, canto y baile. Ya cuando tenía tres años, apareció en cortometrajes de la Educational Pictures y en algún largometraje haciendo papeles poco relevantes. 

Fue en 1934 cuando tenía seis años apareció en la película Stand Up And Cheer, un musical que la catapultó al estrellato. Desde entonces, su carrera como actriz y niña prodigio despegaría rápidamente y con grandes éxitos de taquilla. 



Alrededor de Shirley se creó un lucrativo negocio de muñecas imitando a la pequeña actriz, mientras continuaba trabajando en muchas películas. Fue tal su prematura fama, que la Academia de Hollywood le otorgó un Oscar especial por su contribución al mundo del cine.

Los siguientes años, Shirley continuó trabajando en el cine al lado de grandes actores y bailarines y manteniéndose como una de las actrices favoritas del celuloide.

La madurez de una estrella
Cuando en 1940 Shirley Temple dejó la Twentieth Century Fox, su carrera empezó a declinar. Shirley empezaba a convertirse en un adolescente y, a pesar de que continuó activa en el mundo del espectáculo, sus apariciones eran más secundarias que protagonistas. 

En aquellos años, en 1945, la niña que ya era una joven de diecisiete años, se casaba con un soldado, John Agar, aspirante a actor, con el que tendría una hija. El mismo año que se divorciaban, en 1949, Shirley decidía retirarse del mundo del cine.

Meses después de su divorcio, Shirley Temple se casaba con Charles Black, un empresario de la televisión que la ayudó a introducirse en la pequeña pantalla, aunque sin demasiado éxito. Con Charles tendría dos hijos, Charles y Lori.

Del arte a la diplomacia
Retirada de los focos, Shirley inició una tímida carrera en el mundo de la política y la diplomacia que la convirtieron en delegada de las Naciones Unidas en 1969. Años después, como embajadora de su país en Checoslovaquia, sería testigo directo de la conocida como Revolución de Terciopelo.

En los últimos años, Shirley Temple recogió varios premios conmemorativos y formó parte de la dirección de algunas de las grandes empresas del cine y la televisión y de asociaciones sin ánimo de lucro. 

Shirley Temple falleció ayer, 10 de febrero, a los 85 años de edad. 

1 comentario:

  1. Dios cuantos recuerdos me trae, la amare siempre.

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