viernes, 2 de agosto de 2013

La novia del viento, Alma Mahler (1879-1964)

La historia de Alma Mahler es la historia de una mujer apasionada y apasionante que quiso desarrollar su arte pero terminó siendo solamente la musa de grandes artistas. En la Europa de principios del siglo XX en la que la pintura, la música y el arte en general vivieron un tiempo de gran creatividad, Alma sacrificó su talento para vivir al lado de grandes genios. Pero la sumisión duró poco en un espíritu libre como era Alma. Se casó en varias ocasiones, se divorció otras tantas, tuvo hijos a los que vio morir en una constante maldición, tuvo amantes artistas, músicos, científicos e incluso religiosos. Una vida diferente a la del resto de mortales. Pero una vida que no le dio la verdadera felicidad.

La señora Mahler
Alma Marie Schindler nació el 31 de agosto de 1879 en Viena. Era hija del pintor Emil Jakob Schindler y su esposa Anna von Bergen. Alma tuvo una infancia feliz ensombrecida por la muerte de su padre cuando era una jovencita de doce años. Su madre se volvió a casar con otro artista, Carl Moll, que había sido discípulo de su difunto esposo. 

En la casa familiar, Alma respiró siempre un ambiente artístico, gracias a las constantes visitas de los amigos de sus padres. 

Cuando Alma se casó con el compositor Gustav Mahler el 9 de marzo de 1902, ya había tenido varios romances con artistas como el pintor Gustav Klimt, el compositor Alexander von Zemlinsky o el director de teatro Max Burckhard.

Mahler, veinte años mayor que Alma, amaba a su esposa y admiraba su talento como compositora, pero antepuso sus intereses como esposo y obligó a Alma a abandonar cualquier actividad creativa para centrarse exclusivamente en sus tareas domésticas. 

Alma y Gustav tuvieron dos hijas, María, que moriría con tan sólo cinco años, y Anna, quien se convertiría en escultora. Los primeros años de matrimonio, el único contacto que tuvo Alma con el mundo de la música fue en su papel como copista y lectora de las obras que componía su esposo. Pero Alma pronto se cansaría de esta situación.

En el verano de 1910 Alma dejó a su marido en Toblach para que continuara trabajando en sus composiciones y se marchó una temporada al balneario de Tobelbad donde intentaría reponerse de la dramática pérdida de su hija, hecho que la había sumido en una depresión. Allí vivió un idilio con Walter Gropius, un joven y prometedor arquitecto que con el tiempo fundaría la Bauhaus. Cuando Mahler descubrió el engaño de su mujer quedó muy afectado e intentó recuperarla dejándole más libertad artística. Pero ya era tarde.

La señora Gropius
Cuando terminó su relación con Gropius, Alma inició una nueva relación, esta vez con el pintor Oscar Kokoscha. Alma fue inmortalizada por el artista en "La novia del viento". Pero el amor apasionado terminó y Kokoscha acabó tan trastocado que decidió hacerse una muñeca a imagen y semejanza de su amor perdido. 


La novia del viento | Kokoscha

Las locuras de Oskar no dejaron indiferente a Alma quien se volvió a refugiar en su antiguo amante Gropius. Con Walter se casaría en 1915. Gustav Mahler había muerto en 1911. La hija que tuvieron en común, Manon, moriría con dieciocho años de poliomielitis.

Antes de volverse a casar, Alma tuvo una relación, también tortuosa, con el biólogo Paul Kammerer, del que se dice que acabó tan trastocado por la atracción que sentía por Alma que la amenazó con pegarse un tiro sobre la tumba de Mahler. Otras voces la acusaron de haber boicoteado alguno de los experimentos científicos de Kammerer. 

Estando casada con Gropius, Alma tuvo un amante, el novelista Franz Werfel, con el que tuvo un niño que también murió prematuramente. 

La señora Werfel
En 1920 Alma se divorciaba y se volvía a casar con su amante Franz. También fue infiel a Werfel, esta vez con un sacerdote, Johannes Hollnsteiner. 

Cuando en 1938 Alemania invadía Austria y hacía efectiva la anexión, Alma y Franz huyeron a Francia donde no permanecieron demasiado tiempo. Los orígenes judíos de Werfel les obligó a escapar de la Francia ocupada e instalarse en Nueva York. 

Alma se quedaba viuda en 1945. Durante el tiempo que vivió sola en Nueva York se convirtió en una celebridad. En aquellos años publicó parte de las cartas de su primer marido y sus propias memorias, bajo el título Mein Leben (El puente es el amor). 

Al final de sus días, Alma Mahler había amado a una larga lista de hombres, había sido madre, perdiendo a casi todos sus hijos, y había intentado ser compositora. Hermosa y atrayente, Alma enamoró a muchos hombres pero al final estuvo siempre sola. Su talento estuvo siempre ahogado a la sombra de sus amantes a los que inspiró grandes obras. 

Alma Mahler fallecía con 85 años, el 11 de diciembre de 1964.

 Si quieres leer sobre ella 

Alma Mahler: la novia del vientoSusanne Keegan
Género: Ensayo





Mi vida, Alma Mahler-Werfel
Género: Ensayo








 Películas que hablan de ella 


La novia del viento

3 comentarios:

  1. Estuve leyendo muchas entradas publicadas en el blog y no pude mas que admirar la labor de estas grandes mujeres que debieron luchar contras los prejuicios impuestos por el machismo de la época a la que pertenecieron.

    Si tal machismo no hubiese existido, viviríamos en una sociedad mucho mas adelantada. Quizás cuantos males que ahora nos afectan estarían solucionados con los aportes de mujeres que no pudieron satisfacer las ganas de expandir sus conocimientos mas allá de lo que dictaminaba la época.

    En fin, un gran blog con grandes historias.
    Por cierto, creo que no esta la biografía de Rosalind Franklin, gran cientifica que contribuyo enormemente al estudio de la estructura del ADN.

    Saludos y felicitaciones por el blog.
    Andrés A.

    ResponderEliminar