sábado, 2 de febrero de 2013

La madre del santo, Juana de Aza (1135-1205)

Muchos de la larga lista de santos y santas, beatos y beatas de la iglesia católica recibieron esa dignidad por haber fundado alguna orden religiosa, haber levantado un cenobio o alguna otra acción de gran magnitud. El caso de la beata Juana de Aza es distinto. 

Juana subió a los altares de la iglesia católica principalmente por haber sido madre de otro santo, Santo Domingo de Guzmán, fundador de la orden de los dominicos. Al margen de los milagros que se le reconocieron, la vida de Juana fue una vida de piedad, recogimiento y, sobre todo, entrega a los demás. Dispuesta siempre a ayudar a los más necesitados, su nombre fue recordado como el de una mujer buena y solidaria muchos tiempo después de su muerte.

El  perro y la luz
Juana Garcés nació el año 1135 en el seno de una familia noble. Su padre, García Garcés, era mayordomo y tutor de Alfonso IX y su madre, Sancha Bermúdez de Trastámara, pertenecía a una de las casas nobles más importantes de Castilla. 

De su niñez poco se sabe. Sabemos que tenía unos 25 años cuando se casó en 1160 con Félix Núñez de Guzmán, señor de la villa de Caleruega, hombre de alta posición del que tampoco se conocen demasiados datos biográficos. 

Juana y Félix tuvieron tres hijos, Antonio, Manés y Domingo, que dedicarían su existencia a la vida religiosa. Pero fue la llegada de Domingo la que estuvo precedida de una visión extraordinaria. Según cuenta la tradición hagiográfica, Juana tuvo un sueño antes de traer al mundo a su último hijo. En dicho sueño vio cómo un perro saltaba de su seno portando en la boca una antorcha. Al salir de su vientre, aquello luz iluminaba todo el mundo.

Aturdida por la visión que tuvo en sueños, Juana rezó a Santo Domingo de Silos quién la iluminó mostrándole el significado de aquella visión. Sabedora entonces que de ella nacería un hombre que iluminaría el mundo no dudó en darle el mismo nombre del Santo que había guiado sus visiones y sus miedos. 

El milagro del vino
Además de la milagrosa visión del nacimiento de Santo Domingo de Guzmán, a Juana se le atribuyeron una serie de milagros. El más conocido es el de la bodega de su esposo. Cuenta la tradición que cuando Félix marchó a la guerra ella dio a los pobres el vino que su marido guardaba en una cuba en su propia casa. Al volver Félix, éste oyó rumores de la desaparición de todo su vino y pidió a su esposa que le sirviera una buena copa de su caldo. Mientras iba en busca del vino inexistente, angustiada, Juana rezó para encontrar una solución. Cuando fue a abrir la cuba, esta estaba llena de nuevo. 

Milagros aparte, Juana se la reconoció como una mujer piadosa, entregada a los demás. Ayudaba a los pobres y a los más necesitados sin guardarse nada para sí.

Fallecida en la localidad burgalesa de Caleruega, el 2 de agosto de 1205, fue beatificada seis siglos después, en 1828, por el Papa León XII. Su festividad se celebra en conmemoración del día de su muerte.

2 comentarios:

  1. Gracias por darnos a conocer un poco más sobre la vida de la madre del santo fundador de la orden dominica.
    Le puedo recomendar que hablesobre otras mujeres cristianas, madres de santos, que jugaron un papel en la vida de sus hijos.Le comento dos de ellas:
    Santa Mónica,madre del Doctor de la Iglesia San Agustín de Hipona, que luchó con oraciones, lagrimas y sacrificios por ver a su hijo ya convertido a la fe cristiana. Estuvo casada con un hombre pagano,Patricio,que la hizo sufrir mucho pero antes de morir se bautizó.San Agustín también la hizo sufrir mucho con su vida disoluta y de pecado pero nunca se rindió hasta ver a su hijo bautizado como cristiano católico.
    Margarita Occhiena fue la madre de San Juan Bosco,el fundador de los salesianos.Desde la muerte de su marido y padre de Don Bosco, Margarita le dio a su hijo Juan una buena educación a pesar de ser una familia muy humilde. Cuando San Juan Bosco empezó su oratorio de Valdocco en Turín,se trajo a su madre con él para que le ayudara con los niños y jóvenes desamaparados de su epoca, el siglo XIX, y fue para ellos como una madre.Por eso los salesianos la recuerdan hoy como mamá Margarita.

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  2. Sí, las madres necesitamos modelos e intercesoras concretas...
    Quise hacer una especie de "letanías de las madres santas o beatas que fueran madres de santos y beatos", pero me encontré con que muy pocas de ellas, a saber::
    la Virgen Santisima / Santa Ana / Santa Isabel / Santa Mónica / Santa Silvia madre de San Gregorio el Grande / Santa Celina madre de San Remigio / Santa Aletha madre de San Bernardo / Santa Juana de Aza / Santa Isabel de Hungría madre de la Beata Gertrudis de Altenberg / Beata Celia Martin madre de Santa Teresa de Lisieux.
    Probablemente haya más...
    Que yo sepa Mama Margarita no ha sido beatificada. ¿Me equivoco?
    Agradezco de antemano a quienes puedan ayudarnos a completar estas "letanías de las madres" (por elaborar), madres cuyo ejemplo es cada vez más necesario para sostener a las familias de hoy.

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