miércoles, 17 de octubre de 2012

La triste belleza, Beatrice Offor (1864-1920)

Mujer contemplativa
Beatrice Offor
Contemplar los retratos que pintó Beatrice Offor es contemplar la belleza recogida en sus lienzos. Pero esa belleza escondía la tristeza que Beatrice llevaba en su corazón. Sintió pasión por el arte, en el que se sumergió primero de manera ocasional hasta convertirse en una artista profesional. Pero la fama y el éxito de esta artista inglesa no consiguieron ahogar las lágrimas por la pérdida de sus dos hijos a muy corta edad. Esa fue muy posiblemente la razón por la cual Beatrice Offor intentó varias veces terminar con su vida. Hasta que lo consiguió.

Las Fitzrovianas
Beatrice Offor nació el 21 de marzo de 1864 en Kent, Inglaterra. En Peak Hill Villa vivió con sus padres, George y Emma, y con sus nueve hermanos y hermanas. Beatrice empezó a pintar como un hobby hasta que ingresó en la Escuela de Arte Slade de Londres en 1882. Allí no sólo perfeccionó su técnica pictórica sino que hizo un círculo estrecho de amigas con Mona Bergson y Annie Horniman, con las que se instaló en un estudio en la calle Fitzroy de la capital inglesa. Esa zona era un barrio en el que solían vivir muchos artistas por lo que eran conocidos como fitzrovianos. 

Cuando en 1885 Beatrice dejó la escuela de arte, se había convertido en una pintora de retratos, sobretodo de novias. Muchos de sus lienzos fueron presentados a la Real Academia de Arte de Londres. Durante la Primera Guerra Mundial también inmortalizó a algunos oficiales. Beatrice también se especializó en pintura religiosa realizando varias obras para iglesias de Tottenham donde la Virgen y el Niño era uno de sus temas más recurrentes. 

La señora Farran
Circe | Beatrice Offor
En 1892 Beatrice se casó con William Farran Littler, un artista y escultor, miembro del Real Instituto de pintores de Londres. De los dos hijos que tuvo la pareja, ninguno sobrevivió. Ralph vivió sólo diez meses, mientras que Eric no logró pasar de los cuatro. Poco tiempo después, Beatrice veía morir a su marido y que quedaba completamente sola. 

A pesar de la tristeza, continuó trabajando en sus retratos y en 1907 volvió a casarse, esta vez con J.P. Beavan, un hombre que aportó a la pareja tres hijos de una relación anterior. 

El final voluntario
El 8 de agosto de 1920 Beatrice Offor intentó terminar con su vida. No lo consiguió y lo volvió a probar tirándose por la ventana de su propia habitación. Al día siguiente fallecía a causa de las heridas en el hospital Príncipe de Gales. 

Terminaba así, de manera dramática, la brillante vida de una artista que dedicó su carrera profesional a plasmar en sus lienzos la belleza.

 Si quieres leer sobre ella 



2 comentarios:

  1. No conocía a esta artista, que triste final...

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  2. Es curioso cómo a veces el talento tan brillante como el de esta artista hace pagar un precio excesivamente elevado. A pesar de ello, tenemos la inmensa suerte de difrutar de su obra. Gracias, Sandra, por compartir esta entrada, tan imprescindible como las otras. ¡Saludos!

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