lunes, 21 de mayo de 2012

La digna educación femenina, Mary Astell (1666-1731)

Muchas mujeres a lo largo de la historia defendieron la igualdad de hombre y mujer basando su desigualdad social, principalmente, en la falta de educación de ellas. A mujeres como María de Zayas o Sor Juana Inés de la Cruz, se unió la inglesa Mary Astell, una escritora feminista ferviente defensora de la educación de las mujeres como principal vía de emancipación.


La educación informal
Mary Astell nació el 12 de noviembre de 1666 en Newcastle-upon-Tyne, en el seno de una familia conservadora y monárquica1. Sus padres se llamaban Peter Astell y Nary Errington. Tuvo dos hermanos, de los cuales sólo sobrevivía uno, Peter.

Su condición de mujer le impidió acceder a la educación formal que sí pudo disfrutar su hermano pequeño Peter. Sin embargo, Mary tuvo la suerte de contar con un tío, Ralph Astell, pastor anglicano, quien le enseñó matemáticas, filosofía y lenguas modernas2.

Huérfana de padre cuando tenía 12 años, Mary y su madre se instalaron en casa de un familiar, una tía llamada también Mary. En 1684, la joven de 18 años perdía a su madre y a su tía por lo que se marchó a vivir a Londres con una amiga. Su casa del distrito de Chelsea se convirtió entonces en un importante centro cultural e intelectual.

Una seria proposición
Convencida de la importancia que tenía la formación intelectual para las mujeres, Mary Astell luchó toda su vida por reivindicar una educación femenina que estuviera a la altura de la masculina. Mary, quien aseguraba que “la ignorancia nos inclina al vicio”3, escribió la que sería su principal obra, A serious proposal to the Ladies. Publicado por primera vez en 1694, la obra reivindicaba la creación de instituciones educativas para mujeres que ofrecieran una completa formación religiosa y secular, pues, según Mary, “Dios ha dado a las mujeres lo mismo que a los hombres: almas inteligentes”4.

Mary criticaba la vanidad femenina y sus obsesiones frívolas, fruto de su falta de educación, ideas que adoptarían otras feministas posteriores como Mary Wollstonecraft.

Sus ideas no se quedaron solamente en el papel. Mary hizo una propuesta de creación de una facultad universitaria para mujeres dedicada a la futura reina Ana de Inglaterra5, y en 1709 fundó una escuela de caridad para niñas en Chelsea.

La soberanía en la familia
Mary Astell no se casó nunca. Para ella, el matrimonio suponía un claro estado de inferioridad para la mujer, con el único papel de dar hijos a su esposo mientras este ejercía “un dominio sin límites”6.

Mary estableció por primera vez una relación entre el gobierno y el dominio masculino dentro de la familia: “Si la soberanía absoluta no es necesaria para el Estado ¿por qué ha de serlo para la familia?”7. Famosa es también su frase: Si todos los hombres nacen libre, ¿Cómo es que todas las mujeres nacen esclavas?8.

Sus ideas sobre el matrimonio fueron plasmadas en su otra obra importante: Some Reflections upon Marriage, publicada en 1700.

El 11 de mayo de 1731, cuando llevaba ya muchos años retirada de la vida pública, Mary Astell murió de cáncer. Fue enterrada en Londres.

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1. Mujeres filósofas en la historia, Ingeborg Glechauf, P. 61
2. Idem
3. Idem P. 62
4. Historia de las mujeres. Una historia propia, Bonnie S. Anderson y Judith P. Zinsser P. 840
5. Idem P. 841
6. La mujer en la historia de Europa, Gisela Bock P 39
7. Historia de las mujeres. Una historia propia, Bonnie S. Anderson y Judith P. Zinsser  P. 845
8. La mujer en la historia de Europa, Gisela Bock P 40


 Si quieres leer sobre ella 
Mujeres filósofas en la historia, Ingeborg Gleichauf
Género: Biografías


4 comentarios:

  1. ¡Qué interesantísima figura, querida Sandra, nos acercas hoy! Lástima que la renuncia a pagar el peaje del matrimonio la privase del derecho y el disfrute de la maternidad.
    Preciosa entrada y digna de reflexión.
    Mil biquiños.

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    1. Después de leer algunas biografías y vidas de mujeres que defendieron sus derechos en el pasado tienes toda la razón en afirmar que muchas de ellas renunciaron a su faceta más femenina, la maternidad. El reto del feminismo de nuestro tiempo es reivindicar nuestro derecho a ser madres sin ser relegadas y a la inversa. Reto difícil pero muchas, en cierto modo, lo hemos conseguido. Besos

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    2. La maternidad no es una faceta femenina, somos personas y luego mujeres y hombres y al ser personas tenemos el mismo instinto maternal o paternal, unos mas y otros menos, otra cosa es que la sociedad patriarcal en la que vivimos nos cuente que para realizarnos de verdad como mujer y ser femeninas tenemos que ser madres, madre seré si yo quiero, la maternidad es una decisión que como persona libre tomas, porque un hombre puede decidir no ser padre y no pasa nada pero si lo dice una mujer, somos raras y no se nos entiende. En una pareja puede ser que el hombre quiera ser padre pero la mujer no, somos seres humanos, no hay diferencias.

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  2. desearía poder descargar uno de los libros tan famosos de Mary Astell que es el de una proposición formal dedicada a las damas es un libro que me parece muy interesante y no esta disponible en la web

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