martes, 14 de febrero de 2012

La importancia de la infancia, Maria Montessori (1870-1952)

María Montessori fue una de las primeras mujeres de la historia que trabajó toda su vida para demostrar la importancia que tenía la infancia en el desarrollo del ser humano, no sólo a nivel formativo sino también a nivel emocional. María Montessori, la primera mujer médico de Italia, desarrolló un método de educación que aún hoy utilizan muchos educadores en todo el mundo.


Una estudiante ejemplar
María Montessori nació el 31 de agosto de 1870 en Chiaravalle, en la provincia italiana de Ancona. Su madre se llamaba Renilde Stoppani y su padre, un estricto militar, Alessandro Montessori. Maria creció en un ambiente burgués, católico y recto en el que su padre vio con cierto recelo los intereses por el conocimiento de su hija.

Y es que Maria vivió en un mundo en el que no se veía con buenos ojos que las mujeres desarrollaran una carrera profesional. Pero ella fue una alumna ejemplar y siendo muy joven ya había estudiado ingeniería, biología y era aceptada en la universidad de Roma La Sapienza, en su facultad de medicina.

En 1896, con 26 años, Maria se graduaba y se convertía en la primera mujer italiana en convertirse en médico. Y no se conformó, pues continuó estudiando antropología, filosofía y psicología.

Madre y educadora
En 1898 nacía Mario, su único hijo, fruto de una tormentosa relación con Giuseppe Montesano, un psiquiatra que había sido su profesor. Mario acompañaría a su madre por medio mundo. El desengaño amoroso que tuvo Maria y la situación social que vivía Europa e Italia en aquellos tiempos, hizo que se acercara a los movimientos feministas. Maria participó en varios congresos internacionales en los que se abordaba los derechos sociales de las mujeres y de los niños.

El mismo año en que nació su hijo, Maria empezó a trabajar con niños con problemas mentales. La constante observación de estos niños marcó para siempre la trayectoria profesional de Maria. No sólo se dio cuenta de que aquellos niños no estaban tan perturbados sino que observó que los niños necesitaban de una guía para hacer crecer su inteligencia, autoestima y personalidad.

Maria defendió en todo momento la importancia de la infancia como un momento clave en la evolución del ser humano, imprescindible para hacer hombres y mujeres de bien. Estudió en profundidad la obra de distintos médicos y pedagogos, entre ellos Jean Itard, Eduard Séguin y Johann Heinrich Pestalozzi y sacó sus propias conclusiones que derivarían en el famoso Método Montessori.

El Método Montessori
Maria desarrolló un método fruto del estudio y de la observación. Para ella la educación era un triángulo basado en el amor, el ambiente y el niño. Con este sencillo trío de conceptos, Maria venía a defender el amor a los niños en un ambiente propicio para hacer crecer en ellos la autoestima y la capacidad de amar para así poder desarrollar el intelecto. En su defensa por el respeto hacia el niño, Maria aseguraba que había que dar cierta libertad a los más pequeños para que pudieran preguntar, opinar y consecuentemente aprender.

Maria definió una serie de materiales pedagógicos de estudio y manipulación que se plasmaron en su primer libro “El método de la pedagogía científica” escrito en 1909.

Las casas de los niños
Además de elaborar un interesantísimo método educativo, Maria Montessori fundó distintas casas para aplicarlo. La primera de ellas fue la Casa de Niños en San Lorenzo, Roma, inaugurada el 6 de enero de 1907.

Su fama se extendió por el mundo. En 1912 fundó varias escuelas en Estados Unidos ayudada por Alexander Graham Bell y Margaret Wilson quienes encabezaron la Asociación Americana Montessori. 

De vuelta a Italia, Maria continuó su proyecto con la fundación de la Real Escuela del Método Montessori en 1926. A pesar de recibir el apoyo de Mussolini, su negativa a ceder sus ideas para el adoctrinamiento fascista, supuso el cierre de sus escuelas en Italia. 


En 1934 tuvo que exiliarse a Barcelona donde no se rindió y continuó con su proyecto pedagógico. Con el inicio de la Guerra Civil, Maria marchó a Holanda. Incansable, viajó por medio mundo para dar a conocer su método y continuó escribiendo y profundizando en el estudio de la infancia y su importancia para el desarrollo humano.

Maria Montessori murió el 6 de mayo de 1952 en Holanda, a los 81 años de edad. Su legado educativo y su visión en defensa de la infancia siguen hoy día más vivos que nunca. 

 Si quieres leer sobre ella 


Montessori, la educación y el medio, Dimitrios Yaglis







http://mariamontessori.com

3 comentarios:

  1. Querida Sandra, yo tuve la suerte de recibir mi primera educación preescolar siguiendo las enseñanzas de Montessori, un novedosísimo sistema que se aplicaba en el parvulario donde yo estudiaba cuyo nombre en euskera era ya muy significativo, "Toki-Alai", lugar feliz.
    Una hermosa entrada la que nos traes hoy, metáfora de ese entender la escuela, no como un gasto, sino como una inversión de futuro.
    Mil bicos, cara.

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    1. Ahora que observo a mis hijos veo que sus métodos eran de lo más inteligentes. Que bonito haber estudiado en un lugar feliz. mil besos

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  2. Existe hoy la llamada PEDAGOGIA SOFROLOGICA, disciplina que tiene que ver con todo lo relacionado al aprendizaje, pero desde el crecimiento de la personalidad emocional del nino con valores.

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