viernes, 11 de noviembre de 2011

El arte de la Contrarreforma, Barbara Longhi (1552-1638)

Contemporánea de otras grandes artistas como Sofonisba Anguissola, Fede Galizia, Lavinia Fontana o Artemisia Gentileschi, Barbara Longui se suma a muchas mujeres que durante el Renacimiento y el Barroco no sólo se dedicaron a su gran pasión, el arte, sino que vivieron de él e incluso consiguieron cierto reconocimiento. Aunque sin llegar a la fama de coetáneos masculinos, muchas, entre ellas Barbara Longui, tuvieron un lugar destacado en las historia de la pintura, lugar que, en los últimos tiempos, están recuperando cada vez con más intensidad.

Familia de artistas
Barbara Longui nació el 21 de septiembre de 1552 en Rávena. Su padre, Luca Longhi, un destacado pintor manierista, introdujo a sus dos hijos, Barbara y Francesco en el estudio del humanismo, el arte y la pintura.

Aparte de saber que Barbara pasó toda su vida en su ciudad natal, en el taller de su padre, poco más se conoce de su vida privada.

Pintora de la Virgen
Barbara se crió en un ambiente profundamente religioso. Su padre fue un ferviente seguidor de la Contrarreforma católica y así se refleja en sus obras y en las de su hija. El catálogo de lienzos de Barbara es escueto, 15 obras de arte, de las que todas versan sobre temas religiosos, en especial la representación de la Virgen con el Niño, iconografía especialmente defendida por el credo católico en contraposición al protestante.

Leonardo da Vinci o Rafael fueron algunos de los artistas que inspiraron la obra de Barbara Longhi, una obra cuya fama no traspasó los muros de su ciudad natal hasta que Giorgio Vasari la incluyó en su libro Vidas de los más sobresalientes arquitectos, escultores y pintores.

8 comentarios:

  1. Mi querida Sandra, ¡con qué placer he leído esta entrada dedicada a una pintora que no conocía, y, lo que es más difícil aún, también desconocida para mi "costilla consorte" que, por obligación y por devoción, es "perito en estas lunas", parafraseando al poeta Miguel Hernández! Un agrado mayúsculo el que nos has proporcionado, porque el rescate de un/una artista del desconocimiento general del gran público, y del no tan grande, es siempre labor encomiable y digna de agradecimiento.
    De Artemisia Gentileschi, tuvimos el placer de contemplar, no hace mucho, en el Palazzo Spada dos de sus bellísimas obras: "St. Cecilia" y "Madonna col Bambino". Sin palabras!
    Hoy, haciendo un guiño romano, te envío "mille baci", cara.

    ResponderEliminar
  2. Mi querida profedegriego, descubrí esta y muchas otras artistas en la obra de Angeles Caso, Las olvidadas, un libro precioso que te recomiendo a ti y tu "costilla consorte" (me ha encantado esta expresión).
    En la entrada de Artemisa verás una novela que también te recomiendo. Y puestos a recomendar, hace unos meses empecé un blog sobre la maternidad en el arte http://el-arte-de-ser-madre.blogspot.com/. Invitada estás a visitarlo
    Mil besitos

    ResponderEliminar
  3. Mi querida Sandra, mi "costilla consorte" reconoce que, pese a haber leído el estupendo libro de Ángeles Caso hace unos años, no recordaba a esta pintora. De la novela sobre Artemisia que me recomiendas di lectura este verano, aprovechando el mal tiempo del que disfrutamos este año los gallegos. Fue un regalo que le hice ya hace tiempo a mi "costillo" y que yo aún tenía pendiente de leer y me gustó mucho.
    Ya nos hemos pasado los dos por tu otro blog y nos hemos quedado encantados; cuenta desde ahora con nuestras visitas. En esta casa nuestra se conjugan en 1ª persona de plural los verbos "ser padres" y "disfrutar a fondo del arte", así que, como verás, nos viene como anillo al dedo.
    Por cierto, mi expresión de "costilla consorte" tiene aún más gracia aquí en Galicia porque la palabra "consorte", además de significar en este caso "el marido con respecto de la mujer", en gallego "con sorte", así separado, significa "con suerte", lo que le da a la expresión un punto de hilaridad a mayores: con la "suerte" que tiene de tenerme de pareja.
    Mil bicos, queridiña.

    ResponderEliminar
  4. Es perfectamente normal que no recuerde este nombre porque aparece citado solamente en dos páginas del libro. Me ha encantado tu explicación de la expresión "consorte". Ciertamente si las relaciones entre hombres y mujeres tuvieran esta premisa de suerte para ambos conyuges el mundo iría un poquito mejor. Me alegro que os gustara mi otro blog. Cualquier obra que conozcáis sobre el tema me la podéis proponer que la incluiré encantada. Si era un honor tener a toda una profesora en mi lista de seguidores tener a un experto en arte completa mi humilde ego :)
    Besos

    ResponderEliminar
  5. Querida Sandra, leí el libro de Ángeles Caso hace tiempo y lo encontré muy interesante, pero no recordaba, especialmente, a esta artista, así que gracias por recordámela. Sabias que en los grandes museos se encuentran cada vez más,al restaurar los cuadros de autores famosos, con la sorpresa de que muchas obras atribuidas a grandes artistas ahora resultan ser de mujeres de su entorno familiar? pero claro, callan, pués quien se atreve ahora a decir que aquel artista tan reconocido no es el autor de la obra si no su mujer, hija, alumna...etc.? En fin, a continuar indagando para sacar a la luz las mujeres maravillosas que nos abrieron el camino. Un abrazo!

    ResponderEliminar
  6. Elisenda: la cita a esta pintora en el libro de Angeles Caso es ciertamente breve pero me pareció intersante buscar más información sobre ella. Tienes toda la razón en lo que comentas. Uno de los casos más claros ha sido en el Sofonisba Anguissola de quien muchos cuadros se atribuyeron durante tiempo a Coello.

    ResponderEliminar
  7. Tu blog es estupendo, Sandra. Te sigo desde hace un tiempo en Facebook y me apasiona leer la historia de tantas mujeres (muchas de ellas desconocidas para mí). Muchas gracias.

    ResponderEliminar
  8. Me sorprende gratamente ver cómo Georgio Vasari apreciaba el talento de sus colegas femeninas. Sin duda, era todo un hombre.

    ResponderEliminar