miércoles, 28 de septiembre de 2011

La abuela de Europa, Victoria I (1819-1901)

63 años reinó Victoria I del Reino Unido. Hasta el momento ningún otro monarca ha superado su largo reinado, un tiempo conocido como la era victoriana, en el que una joven princesa que no estaba destinada a gobernar subió al trono inglés tras la desaparición de todos los que debían haber reinado antes que ella. Con mano firme demostró ser una gran reina que impulsó reformas y fomentó la industria, la tecnología, las letras y las artes. Madre de nueve hijos, la reina Victoria se convertiría en el común denominador de prácticamente todos los árboles genealógicos de la realeza europea del siglo XX.
La pequeña Drina
Alexandrina Victoria nació el 24 de mayo de 1819 en Londres. Era la única hija del príncipe Eduardo, duque de Kent y Strathearn, y de María Luisa de Sajonia-Coburgo-Saalfeld. Cuando la pequeña Drina, diminutivo de Alexandrina, no había cumplido aún un año, las sucesivas muertes de sus familiares cercanos la acercaron rápidamente a la ascensión al trono británico. Primero fue su padre, cuando tenía 8 meses. Pocos días después fallecía su abuelo, el rey Jorge III. Los tíos paternos que sucedieron a Jorge III bajo los nombres de Jorge IV y Guillermo IV no tenían descendencia directa, por lo que Victoria se posicionaría pronto la primera en la línea de sucesión.
La pérdida de su padre y su nueva situación como posible heredera real, hizo que su madre, la duquesa de Kent, educara a Victoria con un excesivo control rayando en la tiranía, algo que no alteró el carácter afable de la futura reina.
En 1831 se promulgó la Ley de Regencia para prevenir la posible subida al trono de una niña menor de edad. Según esta ley, sería su madre, la duquesa de Kent, quien asumiría la regencia en caso de que Victoria subiera al trono sin haber alcanzado la mayoría de edad.
Una joven reina
La Ley de Regencia no se tuvo que aplicar porque cuando Victoria heredó la corona tras la muerte de Guillermo IV el 20 de junio de 1837, la joven reina ya había cumplido los 18 años.
Victoria fue coronada reina en la abadía de Westminster en una solemne y fastuosa ceremonia, el 28 de junio de 1838. Un acto digno de una reina que iba a gobernar con mano firme pero con el cariño de una auténtica madre de su pueblo.
Tras deshacerse de la absorbente presencia de su madre, la joven reina pasó a depender sin darse cuenta de la influencia de otra persona. William Lamb, vizconde de Melbourne, quien en ese momento ejercía de primer ministro, se ganó rápidamente la confianza de Victoria quien mostró abiertamente sus tendencias liberales, en defensa del partido Whig, liderado por el ministro.
Reina y madre
La ascendencia de Lord Melbourne sobre Victoria terminó cuando la reina contrajo matrimonio. A partir de entonces, sería su marido y no el primer ministro el que la ayudaría y aconsejaría en las tareas de gobierno.
Victoria ya había conocido al que sería su esposo, su primo el príncipe Alberto de Sajonia-Coburgo-Gotha en 1835, cuando tenía 16 años y todavía no era reina. Ya entonces se planeó el enlace para favorecer los intereses políticos ingleses en Europa, reafirmando sus alianzas con Alemania.
El 10 de febrero de 1840 Alberto y Victoria se casaron en la Capilla Real del palacio de St. James. La elegancia y el carácter exquisito de Alberto, así como su educación e inteligencia, enamoraron rápidamente a la reina, quien amó y veneró a su esposo hasta el día de su muerte.
La reina Victoria y el príncipe consorte Alberto, tuvieron nueve hijos. La pareja transmitió al mundo una imagen doméstica y maternal que Victoria trasladaría a todos sus súbditos. Con los años, su imagen de madre se rebelaría como una de las más efectivas para potenciar el amor del pueblo hacia su maternal reina.
Las alianzas matrimoniales que Victoria y Alberto harían con sus hijos llevarían a extender su genealogía a la práctica totalidad de las casas reales europeas. No en vano, Victoria fue conocida como la “abuela de Europa” por llegar a convertirse en abuela o tatarabuela de muchos de los reyes y reinas de la vieja Europa del siglo XX.  



La era victoriana
El largo reinado de la reina Victoria fue señalado en los libros de historia como la “era victoriana”.
En este tiempo, la reina consiguió restaurar el prestigio perdido por la monarquía a causa del mal gobierno de sus predecesores. Aliada al final con los conservadores del partido Tory, liderado por Sir Robert Pee, contrario a su antiguo asesor Melbourne, Victoria gobernó con mano firme.
La reina Victoria protagonizó una etapa de la historia de Gran Bretaña protagonizada por la estabilidad política, el desarrollo económico y el auge de la revolución industrial.
A pesar de ser una etapa marcada por el puritanismo y el conservadurismo, la era victoriana vivió importantes cambios sociales como la aplicación del divorcio o el derecho a la propiedad de las mujeres después del matrimonio.
El desarrollo de las artes y las innovaciones tecnológicas tuvieron su máximo apogeo en la celebración de la Gran Exposición universal de 1851.
La viuda de Windsor
El 14 de diciembre de 1861, su amado esposo fallecía, dejando a la reina sumida en una profunda tristeza y encerrándose por un tiempo en Windsor. Victoria perdía a su más fiel aliado y confidente en las tareas de gobierno. Aunque la reina no desfalleció y continuó con el trabajo de su esposo, el negro en sus vestidos fue habitual en un recuerdo constante del amor a Alberto.
Trabajadora incansable, convertida en emperatriz de la India desde 1877, la imagen de la reina Victoria se convirtió en una especia de mito viviente, amada y admirada no sólo por sus súbditos sino también por medio mundo.
El 22 de enero de 1901, sin haber cumplido los 82 años de edad pero habiendo alcanzado más de 60 años de reinado, la reina Victoria fallecía dejando a sus súbditos huérfanos de una reina a la que siempre habían visto gobernando.  
Enterrada en Frogmore, Windsor, Victoria descansa eternamente al lado de su amado Alberto.
 Si quieres leer sobre ella 
La reina Victoria, Lytton Strachey
Género: Biografía
Reinas rebeldes
Cristina Morató







 Películas que hablan de ella 


La reina Victoria

1 comentario:

  1. Una mujer excepcional. Hasta una época recibe su nombre, como bien has indicado.
    Le tocó gobernar en tiempos de profundos cambios, pero supo llevar la situación de una manera magistral.

    Un saludo!

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