Cortesana, princesa y monja, Liane de Pougy (1869-1950)

 Más de ocho décadas de vida pueden dar para muchos cambios radicales. Liane de Pougy fue un ejemplo de que el devenir de una persona no tiene por qué ser monótono ni lineal. Hija de una familia católica, casada para ocultar un embarazo, llegó a ser cortesana, princesa y artista. Actuó, escribió y amó tanto a hombres como a mujeres. Pero un día descubrió que necesitaba un cambio profundo en su existencia. Dejó el lujo y la vida disoluta a un lado para entregarse a los demás. Y a Dios. 

Su verdadero nombre era Anne-Marie Chassaigne y había nacido el 2 de julio de 1869 en la localidad francesa de La Flèche. Hija de un militar y una aristócrata, Anne-Marie fue educada en St-Anne-d'Auray, un convento en el que vivió interna durante su infancia.

Tenía 16 años cuando se casó con un oficial de marina llamado Joseph Armand Henri Pourpe para que su embarazo no fuera un escándalo mayor. Empezó entonces una vida de maltratos. Ya en la noche de bodas, Anne-Marie fue agredida por su marido. Agresiones que dejaron huella en su alma y en su cuerpo, en el que le quedó una cicatriz en su pecho. La pareja y su hijo se trasladaron a Marsella donde Joseph Armand había sido destinado. Allí, Anne-Marie inició una relación con Charles-Marie de Mac-Mahon, quinto marqués de Éguilly. Su esposo los descubrió juntos en la cama. Su respuesta fue dispararlos con un revólver hiriendo a su esposa en la muñeca.


Anne-Marie abandonó Marsella, a su marido y a su hijo y huyó a París con los 400 francos que había conseguido vendiendo su piano. Su demanda de divorcio la alejó de su familia, pues sus padres, profundamente católicos, no aceptaron su decisión. Sola y perdida, intentó ganarse la vida actuando en antros de mala muerte y terminó cayendo en la prostitución y las drogas. Protegida de Emile-Louise Delabigne, condesa y cortesana conocida como Valtesse de la Bigne, Anne Marie aprendió el oficio mientras seguía cultivando su intelecto con el arte y la literatura además de hacer alguna incursión como bailarina en cabarets y en lugares tan emblemáticos como el Folies Bergère. La célebre actriz Sarah Bernhardt enseñó los entresijos de la actuación a la joven Anne-Marie. 


No tardó en convertirse en una deseada cortesana, compitiendo con otras damas de la talla de "La Bella Otero". Convertida en Liane de Pougy, apellido que adoptó de uno de sus amantes, el vizconde de Pougy, inició una vida desenfrenada en el París de finales del siglo XIX y fue admirada como "la mujer más bella del siglo", deseada por hombres como Maurice de Rothschild o el lord Carnarvon. No solo amó libremente a hombres, también inició relaciones con mujeres como Mathilde de Morny, Émilienne d'Alençon o Nathalie Clifford Barney, relaciones que servirían de inspiración para sus novelas en las que mostró sin tapujos sus amores lésbicos. Deslumbrada por la belleza de Liane de Pougy, Natalie se había presentado en su casa vestida de paje. Liane, acostumbrada a miles de agasajos por parte de hombres ricos y poderosos, no pudo más que quedar prendada de aquella joven que se presentó como un “paje del amor” enviado por Safo. Su idilio, que duró apenas un año, inspiró también la obra literaria de Natalie, además de las muchas cartas que se intercambiaron. 

Además de Idylle Saphique, Liane escribió otras novelas a lo largo de su vida, como L'Insaisissable o Myrrhille, ou la Mauvaise part en las que plasmó sus propias experiencias. 

El 8 de junio de 1910, Liane de Pougy se casaba con el príncipe rumano Georges Ghika y se convertía en princesa. Convertida en flamante dama de la alta sociedad parisina, Liane llegó a poseer un palacio en el corazón de París, una residencia de verano en la Bretaña y vivió durante mucho tiempo rodeada de lujos, joyas y obras de arte. Sin embargo, algo cambió al cabo de los años. Probablemente, el detonante fue la muerte de su hijo Marc en el invierno de 1914 durante la Primera Guerra Mundial. Aquello afectó profundamente a la princesa. 

Años después, ella y su marido se acercaron al asilo de Santa Inés de Grenoble donde cuidaban de niños con malformaciones congénitas. Liane se sintió conmovida por la labor que allí realizaban las religiosas e inició una campaña de recaudación de fondos que llegó a implicar a personales del momento como Coco Chanel, quien se convertiría en una de las principales benefactoras del asilo. 

Cuando estalló la Segunda Guerra Mundial, Liane y su marido se instalaron en la neutral Suiza. En Lausana encontraron en un sacerdote dominico llamado padre Alexander Rzewuski el consuelo religioso y espiritual. En 1945 fallecía su marido. Fue entonces cuando tomó la decisión de abrazar la vida religiosa como terciaria dominica. Recuperaba de nuevo su nombre y se convertía en la hermana  Anne-Marie de la Pénitence. Hasta su muerte el 26 de diciembre de 1950, vivió en el asilo de Santa Agnès en Saint-Martin-le-Vinoux en Lausana, donde fue enterrada. 

Bibliografía

Jean Chalon, Liane de Pougy: Courtisane, princesse et sainte

Diana Souhami, Wild Girls