La hermana fiel, Paulina Bonaparte (1780-1825)

 Paulina Buonaparte nació el 20 de octubre de 1780 en Ajaccio, Córcega. Era la décima hija de María Leticia Ramolino y Carlo Buonaparte, representante de Luis XIV en la isla. Paulina pasó su infancia en la isla junto a su familia, mientras su hermano mayor Napoleón se hacía con el poder en Francia. 

En 1797, se casó en Milán con el general Charles-Victoire-Emmanuel Leclerc con el que tuvo a su único hijo, Dermide Louis Napoleón Leclerc. La pareja se trasladó a Haití en 1801 siguiendo las órdenes de Napoleón quien había encargado a Leclerc que liderara un ejército que sofocara la sublevación de Toussaint Louverture. Cuando la situación se tornó peligrosa para la familia del emperador, Leclerc quiso que su mujer y su hijo fueran evacuados de la isla, Paulina se negó en redondo, a pesar de las súplicas de su propio séquito, que iba a viajar junto a ella. En el invierno de 1802, su marido enfermó mortalmente y falleció. Fue entonces cuando regresó junto a su hijo a Francia. 

Pocos meses después, en agosto de 1803, Paulina se casó por segunda vez con Camillo Borghese, Príncipe de Sulmona y de Rossano, uno de los hombres más poderosos de Italia. Instalada en su espléndido hogar de Roma, vivió una etapa tranquila y rodeada de lujo. Su marido encargó al célebre escultor Antonio Canova que inmortalizara a su esposa representando a Venus desnuda en una escultura que fue todo un escándalo en su momento y que ahora se expone en la Galería Borghese.

La muerte prematura de su hijo a los seis años fue un duro golpe para Paulina que dejó atrás su vida en Italia y se trasladó a vivir a París donde habría tenido algún que otro romance y donde los pintores pugnaban por inmortalizar su belleza. 

La caída de Napoleón dio otro giro en su vida. Paulina tomó la decisión de acompañar a su hermano en su exilio en la isla de Elba donde apoyó incondicionalmente a Napoleón en su intento de recuperar el poder. Paulina no dudó en vender parte de su valiosa colección de joyas para costear los gastos de la campaña militar que llevaría a la definitiva derrota del Corso en Waterloo. 

Encerrado en Santa Elena, Paulina viajó a Roma para buscar apoyos en favor de su hermano. La muerte de Napoleón en 1821 sin que ella hubiera podido conseguir su liberación y habiéndole prohibido las autoridades expresamente que lo pudiera visitar, fue un duro golpe para ella. 

Un cáncer ya estaba haciendo mella en su salud y poco a poco se fue apagando. En los últimos años de su vida, Paulina se reconcilió con su marido. El 9 de junio de 1825 fallecía en Florencia. Su último deseo de descansar eternamente junto a su primer marido y su hijo no se cumplió. Fue enterrada en la Capilla Borghesiana de la Basílica Papal de Santa María la Mayor en Roma.

Bibliografía

Paulina Bonaparte, Genevieve Chastenet
Pauline Bonaparte and her lovers, Hector Fleischmann
Imperial Venus; the story of Pauline Bonaparte-Borghese, Len OrtzenÇ
Venus of empire: the life of Pauline Bonaparte, Flora Fraser