Lidia Vasílievna Lopujova nació el 21 de octubre de 1892 en San Petersburgo. Su padre trabajaba de acomodador en un teatro de la ciudad. Desde niña, tanto ella como sus hermanos se dedicaron al mundo de la danza. Lidia se formó en la Escuela del Ballet Imperial donde no tardó en destacar por su impecable estilo y llegó incluso a bailar ante la familia del zar.
En 1910 inició su primera gira fuera de Rusia de la mano del Ballet Ruso de Serguéi Diaguilev. Los siguientes años actuó con la compañía de Diaguilev y con otros bailares en distintos países de Europa y en los Estados Unidos donde consiguió un contrato muy lucrativo y se convirtió en toda una estrella de la danza. En 1915, tras una breve relación con un periodista neoyorkino, se casó con Randolfo Barrochi, comercial de la compañía.
En la cima de su éxito, Lidia se separó en 1919 y durante un tiempo se retiró de los escenarios hasta que regresó dos años después de nuevo con Diaguilev dando vida a Aurora en La Bella Durmiente. Uno de sus fieles admiradores, el economista británico John Maynard Keynes, acudía prácticamente todas las noches a la representación en Londres. No tardaron en conocerse y en 1925 se casaron. Durante sus primeros años como señora Keynes, Lidia siguió bailando y participando en distintos programas de la BBC mientras lucha por ganarse el afecto de los amigos de su marido, miembros del selecto Círculo de Bloomsbury y sufría la decepción de no llegar a ser madre.
Los Keynes emprendieron varios proyectos empresariales juntos, como la creación del Cambridge Arts Theater. Cuando John enfermó en 1937, Lidia se volcó en cuidarlo hasta que falleció en 1946. Viuda a los 54 años, se retiró de la vida pública y vivió sola hasta su muerte en una residencia de ancianos el 8 de junio de 1981.


