En agosto de 1945, los EEUU lanzaban dos bombas en Japón que arrasaron con las ciudades de Hiroshima y Nagasaki. Fue el científico Robert Oppenheimer y un amplio equipo instalado en Los Álamos el que construyó aquellas armas letales. Junto a él se encontraba su mujer, una bióloga que tuvo una vida llena de traumas y dolor.
Katherine Vissering Puening, a la que llamaban cariñosamente Kitty, nació en Recklinghausen, entonces perteneciente a Prusia, el 8 de agosto de 1910. Hija de un ingeniero metalúrgico, la familia llegó a los Estados Unidos cuando era una niña de tres años y se instalaron en Aspinwall, Pensilvania. Allí estudió secundaria y en 1928 empezó a estudiar en la Universidad de Pittsburg donde se matriculó en disciplinas como las matemáticas, la biología o la química. Tras un tiempo estudiando en Alemania, Katherine se casó con el músico Frank Ramseyer. Este matrimonio duró apenas un año.
El mismo año que se separaba de Frank, conoció a Joseph Dallet Jr., hijo de un rico empresario y ferviente defensor del comunismo con el que se casó en el verano de 1934. Katherine siguió los pasos de Joseph y ella también se afilió al partido comunista. Cuando estalló la Guerra Civil Española, Joseph se unió a las Brigadas Internacionales y murió en el frente en 1937.
Katherine reemprendió sus estudios en la Universidad de Pensilvania. Allí conoció al que sería su segundo marido, un médico llamado Richard Stewart con el que se casó en 1938. Mientras ella continuó con sus estudios de botánica en Pensilvania, su marido se trasladó a California para seguir con su residencia. Se reencontraron en la Costa Oeste cuando Katherine consiguió una beca de investigación en la Universidad de California.
En 1939, en una fiesta en casa de unos amigos, conoció al físico Robert Oppenheimer con el que no tardó en iniciar una relación extraconyugal. Cuando Kitty quedó embarazada, se separó de su marido y en 1940 se casó con Robert. Su hijo nació el mayo de 1941.
Cuando estalló la Segunda Guerra Mundial, Robert Oppenheimer se volcó en el conocido como Proyecto Manhattan, cuyo objetivo era desarrollar una bomba nuclear. Instalados en Los Álamos con muchas otras familias, Kitty ejerció entonces como bióloga en el Grupo de Salud de aquella pequeña ciudad artificial. Su tarea consistía en analizar la sangre de sus habitantes y controlar el peligro de la radiación. En aquella época tuvo otro hijo, una niña a la que le puso su mismo nombre y dejó a cargo de unos amigos mientras sobrellevaba una depresión y luchaba contra su adicción al alcohol.
Cuando terminó la guerra con el lanzamiento de las dos bombas atómicas sobre Hiroshima y Nagasaki, Oppenheimer se convirtió en un héroe nacional. Su vida en Los Álamos había terminado y la familia tuvo que reinventarse en otro lugar. La salud de Kitty no mejoró, continuaba bebiendo y fumando y su salud era cada vez más precaria mientras que su estado de ánimo agresivo iba en aumento.
En 1967 fallecía su marido y ella rehízo su vida con un hombre llamado Robert Serber. Katherine falleció cinco años después, el 27 de octubre de 1972.
En 2003, la actriz Emily Blunt se puso en la piel de Katherine en la película Oppenheimer en la que se destaca su papel de esposa frustrada por una vida que le sobrepasa y el apoyo que dio a su marido durante el duro proceso contra él en el que se le acusó de ser un espía al servicio de la Unión Soviética.



