Nueve meses antes de que Rosa Parks se negara a ceder su asiento en un autobús a un hombre blanco, una niña de 16 años se rebelaba contra las injusticias raciales haciendo el mismo acto reivindicativo. A pesar de ello, siempre se recordó a Rosa como la primera en hacerlo.
Claudette Austin nació el 5 de septiembre de 1939 en Montgomery, una ciudad de Alabama. Era una niña cuando su padre abandonó a su mujer y sus hijos. Mary Jane Gadson se encontró entonces en una situación dramática, viéndose obligada a enviar a sus hijas pequeñas, Claudette y Delphine, con unos familiares que las trataron como sus propias hijas. Y ellas los sintieron como sus padres hasta el punto que adoptarían su apellido, Colvin.
La infancia de Claudette se vio oscurecida por la muerte de Delphine. A pesar del dolor, siguió estudiando en el Booker T. Washington High School, un centro segregado. Ya entonces empezó a ser consciente de la falta de derechos civiles de los negros, sobre todo gracias a Rosa Parks, a la que conoció en el Consejo Juvenil de la Asociación Nacional para el Progreso de las Personas de Color.
El 2 de marzo de 1955, en uno de sus habituales trayectos en autobús, Claudette Colvin y una mujer embarazada llamada Ruth Hamilton se negaron a levantarse para dejar sitio a las mujeres blancas que acababan de subir. Ruth terminó sentándose en un sitio cedido por un hombre negro, pero Claudette siguió sentada hasta que fue sacada a la fuerza del autobús y arrestada por la policía.
Aquel no fue un acto espontáneo de una niña caprichosa. Era el resultado de una segregación racial que Claudette llevaba tiempo sufriendo en su propia piel y aquel día dijo que ya no iba a seguir cediendo su lugar en la sociedad a otras personas simplemente por su color de piel. Para ella era una manera de seguir con la batalla iniciada por otras mujeres antes que ella: "La historia me mantuvo pegada a mi asiento. Sentí la mano de Harriet Tubman empujándome hacia abajo en un hombro y la de Sojourner Truth en el otro".
Claudette fue juzgada en un tribunal de menores y acusada de alterar el orden público y violar las leyes raciales y agredir a un policía. Después de ser condenada, el caso fue apelado ante el tribunal de Montgomery Circuit Court retirándose los cargos por los dos primeros delitos aunque no para el tercero, que ella siempre aseguró que no era cierto.
"La historia me mantuvo pegada a mi asiento. Sentí la mano de Harriet Tubman empujándome hacia abajo en un hombro y la de Sojourner Truth en el otro".
A pesar de la fuerza simbólica del acto de Claudette, los líderes del Movimiento por los Derechos Civiles no destacaron nunca su acto de rebeldía de la misma manera que el realizado por Rosa Parks unos meses después. Aunque ella siempre reclamó su lugar en la historia: "El mío fue el primer grito de justicia, y uno fuerte". Algunos estudiosos aseguran que el hecho de que Claudette fuera más joven y que un año después tuviera un hijo sin haberse casado, influenciaron en la poca idoneidad de convertirla en un icono de la lucha racial.
En 1958 se marchó a Nueva York a vivir con su hermana mayor Velma donde trabajó como auxiliar de enfermería en un centro de ancianos donde se jubiló en 2004. Tanto ella como su familia reivindicaron siempre su papel en la lucha por los derechos civiles y ella misma aseguró sentirse decepcionada por no haber recibido el reconocimiento que se merecía.
Claudette fallecía el 13 de enero de 2026, a los 86 años.
Bibliografía
Claudette Colvin: Forgotten Mother of the Civil Rights Movement, Phillip Thomas Tucker

