Monjas geniales, mujeres brillantes

Entrar en un convento significó para muchas mujeres abrazar una vida de recogimiento y oración. Pero también tras sus muros desarrollaron sus talentos artísticos, literarios e incluso científico.

Hildegarda de Bingen (1098-1179)

Imagen de la película Vision en la que se recrea su historia

Probablemente la monja más brillante de todos los tiempos, conocida como "La Sibila del Rin", Hildegarda de Bingen fue abadesa, mística, dramaturga, iluminadora, predicadora y científica. Tuvo una vida larga, en la que escribió sus visiones de la divinidad y los descubrimientos que había hecho del mundo, tanto natural como humano, describiendo dolencias y proponiendo remedios, algunos de los cuales siguen siendo vigentes. También su música sigue sonando entre los que buscan la paz espiritual. 

Santa Teresa de Jesús (1515-1582)

Santa Teresa. François Gerard

Nuestra santa más universal, una de las cuatro mujeres nombradas Doctoras de la Iglesia, Santa Teresa de Jesús fue una mística, escritora e impulsora de una de las congregaciones más extendidas de la historia. Se llegó a enfrentar a la Inquisición y a damas de alta alcurnia como la indomable Ana de Mendoza. Pero nada ni nadie frenó la fe y la necesidad de mostrarla al mundo de la santa de Ávila. 

Plautilla Nelli (1524-1588)

Dolorosa

Todos conocemos el magnífico freso de "La última cena" de Leonardo da Vinci. Pero más o menos por la misma época, una monja florentina realizó también una recreación del pasaje bíblico con unas dimensiones y una belleza muy similar a la del genio renacentista. Por supuesto que casi nadie conoce a esta pintora, aunque Plautilla Nelli, monja del convento Santa María de Siena de Florencia, fue una de las pocas que Vasari tuvo a bien incorporar en su magna obra de arte. 

Juliana Morell (1594-1653)

Barcelonesa de nacimiento, Juliana Morell viajó hasta Aviñón con su padre donde se convirtió en una de las primera mujeres en doctorarse en leyes y lo hizo obteniendo el título summa cum laude. Tan magnífica fue esta humanista que los recelosos hombres doctos de su tiempo no pudieron más que recordarla como "un milagro de su sexo". 

Miriam Stimson (1913-2002)



Apasionada de la ciencia y con una profunda fe, la decisión de tomar los hábitos no impidió a Miriam Stimson a seguir estudiando. En la Universidad de Siena Heights, además de graduarse, dio clases de química y pasó largas horas en el laboratorio investigando las células cancerígenas. No solo estaba convencida de que la fe no estaba reñida con la ciencia, sino que era a través de esta que se podía llegar a Dios. Miriam Stimson descubrió la estructura del ADN a partir de la utilización del bromuro de potasio y su análisis por espectroscopia infrarroja.

Mary K. Keller (1913?-1985)


Religiosa congregación de las Hermanas de la caridad de la Virgen María, Mary Kenneth Keller estudió ciencias en varias universidades. Se licenció en matemáticas y obtuvo un máster en la misma disciplina y en física. Participó en el desarrollo del lenguaje de programación BASIC, un lenguaje que permitiría acercar la informática a amplios sectores, entre ellos estudiantes de informática. Además de ser pionera en el mundo de la informática, defendió siempre la presencia de las mujeres en los ámbitos científicos.

Corita Kent (1918-1986)

Esta religiosa de Iowa, compaginó la fe y su pasión por el arte. Además de dar clases en el colegio de su congregación del Inmaculado Corazón de María, la hermana Mary Corita decidió utilizar su talento para dar un mensaje de amor al mundo. Cuando visitó una exposición de Andy Warhol, se sintió atraída por el Pop Art, estilo que mezcló con su fe. Convertida en una artista reconocida del Pop Art americano y como directora del Departamento de Arte del Colegio del Inmaculado Corazón de María, Corita viajó por los Estados Unidos dando conferencias, organizando exhibiciones y demostrando al mundo que el hecho de ser monja no tenía por qué ser impedimento para desarrollar grandes talentos como el suyo.

Dolores Hart (1938)

Una de las actrices del Hollywood de los años 50 y 60, sorprendió a todos cuando anunció no solo su retirada del cine, sino su decisión de hacerse monja. Desde 1970, vive una vida de recogimiento como religiosa benedictina.