Las hermanas de Sissí

 Isabel de Baviera es, probablemente, una de las mujeres más conocidas de la realeza internacional. Casada con el emperador Francisco José de Austria en un matrimonio que empezó como un cuento de hadas y terminó con un triste distanciamiento entre ambos, la emperatriz nunca se adaptó a su vida en la estricta corte vienesa. Siempre añoró la libertad vivida en Possenhofen, donde vivió una infancia rodeada de una amplia prole de hermanos y hermanas. Sus padres, el archiduque Maximiliano y Ludovica de Baviera, tuvieron tres hijos y cinco. Por supuesto que Sissí se llevó todo el protagonismo. Recuperamos ahora el destino de sus cuatro hermanas. 


Elena de Baviera (1834-1890)


Conocida entre los suyos como "Nené", después de Sissí fue la más conocida de la familia porque ella era la que debería haberse casado con el emperador. Mayor que Isabel, cuando viajaron a Bad Ischl para cerrar el compromiso matrimonial entre Francisco José y Elena, aquel se enamoró de Sissí. 

Más tímida y retraída que su hermana, Elena sufrió el rechazo público de todo un emperador y, a sus 22 años las esperanzas de encontrar un buen marido empezaban a desaparecer. Finalmente se casó con un rico príncipe heredero de la casa de Thurn y Taxis en 1858. Ambas hermanas recuperaron su relación y Elena estuvo siempre que pudo al lado de su hermana consolando su difícil situación en palacio. 

La vida de Elena empezó a decaer cuando su marido falleció a los 36 años y vio morir también a tres de sus cuatro hijos. Enferma y ahogada por la tristeza, Elena de Baviera falleció en 1890. 

María Sofía de Baviera (1841-1925)

Tampoco fue muy feliz María Sofia, quien se casó por razones dinásticas con el rey Francisco II de las Dos Sicilias, un hombre débil que no pudo parar la unificación italiana emprendida por Garibaldi. Un idilio con un conde la dejó embarazada y tuvo que refugiarse junto a su madre y hermanos para esconder semejante escándalo. 

La tristeza por haberse visto obligada a abandonar a su hija y la pérdida de su único vástago legitimo la acompañaron en su largo exilio primero en Roma y después en París. María Sofia fue recordada por muchos como una mujer de coraje, valiente, que ayudó a sobrevivir el Reino de las Dos Sicilias en su último reducto de Gaeta. No en vano Marcel Proust la llamó “La reina soldado”.

Biografía completa de María Sofía de Baviera

Matilde Ludovica de Baviera (1843-1925)


Entre los suyos se la conocía como "Spatz" y como sus hermanas y hermanos, tuvo una infancia feliz en Possenhofen disfrutando de una vida alejada de las estrictas normas de una corte palaciega. Matilde se casó con el cuñado de su hermana María Sofía, Luis de Borbón-Dos Sicilias, conde de Trani. Tampoco el suyo fue un matrimonio feliz, del que huyó siempre que pudo viajando junto a sus hermanas. Además de su hija María Teresa con su marido, Matilde dio a luz a una hija bastarda fruto de su idilio con Salvador Bermúdez de Castro, embajador de España ante las Dos Sicilias. Matilde nunca volvió a ver a su hija, de la que se hizo cargo su padre. Tras la muerte de su marido, quien se suicidó en 1878, Matilde nunca se volvió a casar. 

Sofía Carlota de Baviera (1847-1897)


Sofía Carlota, penúltima hija de Maximiliano y Ludovica, soñó con convertirse el reina de Baviera cuando su rey, Luis II empezó a cortejarla. Ella, enamorada perdidamente de su sobrino, sufrió la enfermedad mental del que pasaría a la historia como "El rey loco" quien llegó a pensar que Sofía era en realidad Elsa, protagonista de la ópera de Wagner Lohengrin. La joven esperó pacientemente a que Luis la pidiera en matrimonio hasta que empezó a un idilio con un fotógrafo y el rey terminó rompiendo el compromiso. 

Sofía terminó casándose con Fernando Felipe María de Orleans, duque de Alençon. La nueva duquesa no tardó en sufrir una profunda depresión que la acompañaría hasta su muerte. La pareja tuvo dos hijos y Fernando hizo todo lo posible para que la salud mental de su esposa mejorara. Sin embargo, Sofía se alejó aún más de su marido manteniendo un idilio con un hombre casado. La hermana pequeña de Sissí pasó una larga temporada encerrada en una clínica y terminó sus días dedicada a la caridad como terciaria dominica, donde adoptó el nombre de Sor María Magdalena. Sofía Carlota falleció trágicamente en un evento benéfico en París en el conocido como Bazar de la Caridad.