Eleonora Duse, la actriz italiana que conquistó el mundo

Una de las actrices de teatro más importantes de la escena de la Italia de finales del siglo XIX y principios del XX, Eleonora Duse paseó su talento por los escenarios de Europa y América. Compitió con otras grandes de la escena y dio vida a algunas de las heroínas más importantes del teatro. Una película rescata la vida de esta apasionante actriz. 


Eleonora Julia Amalia Duse nació en la ciudad italiana de Vigevano el 3 de octubre de 1858. Al parecer, Eleonora nació en un vagón de tren y a los cuatro años ya hacía sus primeras apariciones sobre las tablas. Algo que no es extraño, pues era hija de dos actores, Alessandro Vincenzo Duse y Angelica Cappelletto. 

Era una adolescente cuando dio vida a Julieta en la inmortal obra de Shakespeare. No sería el único gran dramaturgo al que Eleanor interpretaría a lo largo de su exitosa carrera. Uno de sus primeros éxitos fue La princesa de Bagdad, de Alejandro Dumas y una de sus representaciones más celebradas, Nora, de la Casa de Muñecas de Ibsen. Pero fue la obra de Gabriele d'Annunzio la que la encumbraría. Antes de conocer al político y escritor, Eleonora se casaba, en 1881 con Teobaldo Checchi con el que tendría una hija, Enrichetta. Cuatro años después, convertida ya en un referente de la escena italiana, inició una gira por América y Europa.


Fue en 1894 cuando conoció a D'Annunzio del que quedó encandilado y desde entonces interpretó la mayor parte de sus obras. Sin embargo, cuando el dramaturgo empezó a involucrarse en el mundo de la política, sus vidas se separaron. 

Eleonora fue durante mucho tiempo una de las actrices de teatro más famosas de Italia y de medio mundo, aunque tuvo que competir con otras grandes figuras como Sarah Bernhardt con la que rivalizó por convertirse en la "mejor actriz del mundo". 



En 1909, después de su gran éxito con La Locandiera de Carlo Goldoni, se retiró inesperadamente de los escenarios. Cuando estalló la Primera Guerra Mundial se volcó en la ayuda a los heridos y en levantar el ánimo de los soldados actuando en el frente. 

En 1916 hizo su primera y única incursión en el mundo del cine en la película Cenere (Cenizas) de Febo Mari. Para entonces estaba a punto de cumplir los sesenta. Era ya una mujer mayor, algo que no le avergonzó ni le frenó para mostrarse tal y como era. En 1921, cuando actuó en Turín con La dama del mar, se negó a que la maquillaran. 

Poco después regresaba a los escenarios internacionales con una gira por los Estados Unidos, donde encontró la muerte. El 28 de abril de 1924 fallecía en Pittsburgh. 


El director de cine italiano Pietro Marcello ha llevado a la gran pantalla la última etapa de la vida de esta gran actriz en la cinta Eleonora Duse, la divina