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Poesías feministas, Sophia Brenner (1659-1730)

 En el siglo XVII, cuando Europa despertaba al Siglo de las Luces, en muchos rincones del Viejo Continente, las mujeres demostraban que ellas también querían exprimir su propio intelecto. En Suecia, una pionera del feminismo, utilizó su talento con la poesía para reclamar la igualdad de hombres y mujeres. 

Sophia Elisabet Brenner nació cerca de Estocolmo el 29 de abril de 1659 en el seno de una familia acomodada. Su padre era un constructor de origen alemán casado con una mujer sueca, Kristina Carlsdotter, con la que tuvo tres hijas. Sophia recibió una amplia educación, primero en la Escuela Alemana para Varones de Estocolmo en la que hacía un tiempo se permitía la presencia de alumnas, aunque en su época ella fue la única niña que compartió aula con el resto de niños. Finalizada la educación primaria, continuó estudiando en casa, de la mano de tutores con los que aprendió y perfeccionó varios idiomas, como el sueco, el alemán, el francés, el italiano o el latín. No tardó en descubrir su pasión por la poesía, inspirándose en autores clásicos. 

En 1680 se casó con un pintor especializado en miniaturas y numismático llamado Elias Brenner con quien llegó a tener quince hijos de los cuales solamente sobrevivieron cuatro. Convertida en ama de casa, Sophia hizo de su hogar centro neurálgico de importantes tertulias literarias y artísticas en las que no solo acudían hombres, también mujeres destacadas como la pintora Anna Maria Ehrenstrahl o la escritora y actriz Aurora von Königsmarck que pasó a la historia por ser la amante del rey Augusto II de Polonia. 

Sophia compaginó su faceta de esposa y madre con sus estudios y su pasión por la poesía. Animada por su propio esposo, Sophia publicó sus poemas en distintos periódicos de diferentes países pues escribía tanto en sueco como en alemán, francés e italiano. En sus versos habló de religión, de patriotismo, sobre todo durante la Gran Guerra del Norte cuando también criticó también el uso de la violencia. Y también de feminismo. 

A Sophia Brenner se la considera como la primera feminista de Suecia por su poema Det Qwinliga Könetz rätmätige Förswar (La defensa justificada del sexo femenino) escrito en 1693. Cuando en 1713 publicó una colección de toda su obra poética se convirtió en la primera mujer de su país en publicar poesía en sueco. El libro fue dedicado a Ulrika Eleonora. Cuando esta fue coronada en 1719 le dedicó un poema en el que exaltó la igualdad entre hombres y mujeres. 

Es verdaderamente indiferente de qué color la ropa de un amo es,
o como se les llama.
Si tan solo sabe cómo salvar un barco,
y llevarlo de las tormentas al puerto.

Nuestro cuerpo no es nada más que la ropa de nuestra alma
lo que hace la única diferencia entre él y ella,
en cuanto al alma en cuestión, es igual de bueno,
sí, aún mejor, en el cuerpo de muchas mujeres.

Sophia defendió con sus versos y con su propio ejemplo, que las mujeres, si recibían una buena educación, podían ser intelectualmente iguales a los hombres. Además, demostró al mundo que podía ser esposa y madre a la vez que podía desarrollar sus talentos como escritora. 

El 14 de septiembre de 1730 fallecía en su hogar de Estocolmo. 

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