sábado, 13 de junio de 2015

La elegancia, Dovima (1927-1990)

En noviembre de 2010, la casa de subastas Christie's subastaba una fotografía en la que una bellísima y elegante modelo posaba junto a dos elefantes con un traje de Yves Saint Laurent por la friolera de 841.000  euros. La modelo era una joven estadounidense que se hacía llamar Dovima. Una mujer que encarnó el glamour, la belleza y la elegancia como pocas modelos lo hicieron en los años cincuenta. Protagonizó portadas de las prestigiosas cabeceras de moda como Vogue Harper's Bazaar y fue musa de fotógrafos de gran renombre. Pero detrás de aquella imagen perfecta y misteriosa se escondía la historia de una mujer con una vida sentimental turbulenta, que perdió parte de la fortuna que ganó como modelo y terminó sus días sola y haciendo trabajos de lo más variopintos para poder sobrevivir. 

Dorothy Virginia Margaret Juba nació el 11 de diciembre de 1927 en Jackson Heights, en el barrio neoyorquino de Queens, en el seno de una familia católica de origen irlandés y polaco. Cuando tenía diez años, Dorothy contrajo una fiebre reumática que la obligó a permanecer en cama un año entero. A raíz de su enfermedad, su madre la confinó en su casa y solamente salía cuando era estrictamente necesario. Así, la pequeña Dorothy creció sola, por lo que creó una amiga imaginaria a la que puso de nombre Dovima. 



Con veinte años, Dorothy se casó con Jack Golden, su primer marido, del que se divorciaría diez años después, cuando se encontraba en el punto álgido de su carrera como modelo. 

En 1949, el año que cambió su vida, Dorothy estaba trabajando en una tienda de caramelos. Un día, caminando por Manhattan, una mujer la abordó y le preguntó si trabajaba de modelo. Editora de la revista Vogue, invitó a Dorothy a las oficinas de la prestigiosa cabecera de moda y después de una prueba de imagen, la contrataron como modelo. Al día siguiente estaba posando para uno de los fotógrafos más prestigiosos del momento, Irving Penn.



Había nacido Dovima, una modelo que se coló en un mundo de glamour y riqueza. Como maniquí de la agencia Ford Models, Dovima se convirtió en una profesional que ganaba treinta dólares a la hora. Musa de Penn, también posó para otros fotógrafos como Richard Avendon quien la inmortalizó en una de sus imágenes más conocidas. Corría el año 1955 cuando Dovima se colocó delante de dos elefantes del Cirque d'Hiver de París con un elegante vestido negro, el primer vestido de noche que Ives Saint Laurent había creado para la firma Christian Dior. Dovima con elefantes se convirtió en un icono de la moda de los cincuenta y una de las fotografías más reconocidas de todos los tiempos.



Dovima probó suerte en el cine y no lo hizo mal. En 1957 apareció junto a Audrey Hepburn y Fred Astaire en Funny Face. Sin embargo, y a pesar de que estudió interpretación en el Lee Strasbergs's Actors Studio, su hermoso rostro solamente volvió a aparecer en series de televisión. 



Aquel mismo año se casó por segunda vez con Alan Murray, con quien tuvo a su única hija, Allison. Un matrimonio complicado en el que sufrió malos tratos. Cuando se marchó con su hija a Los Angeles donde intentaba hacerse un sitio como actriz, su marido la denunció por haber secuestrado a Allison. Dovima perdió la custodia de su hija a la que no volvería a ver. Se divorció en 1963.



Un año antes se había retirado oficialmente del mundo de la moda. Pero de aquel mundo de lujos y dinero había desaparecido buena parte de lo que había ganado a manos de sus maridos. Dovima se trasladó a vivir a Forte Lauderdale, en Florida, para estar cerca de sus padres. Allí tuvo que trabajar vendiendo cosméticos o en una pizzería, para poder ganarse la vida. En 1983 se casó con Casper West Hollingsworth, un barman con el que trabajaba. Había encontrado el verdadero amor pero sólo fue feliz trece años porque su marido falleció de cáncer en 1986.

Aquello fue un duro golpe para ella. El resto de sus días los pasó sola. Falleció el 3 de mayo de 1990.

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