En favor de las mujeres, Clementina Black (1853-1922)

 En la Inglaterra Victoriana, además del ángel del hogar promovido por la sociedad patriarcal decimonónica, hubo un sector de la sociedad que quiso abrir una brecha en aquel modelo monocolor. Mujeres que quizás querían ser madres, pero no por ello querían renunciar a su intelectualidad y su compromiso social. Mujeres que lucharon por los derechos de las obreras y alzaron la voz para reclamar su lugar en la vida política con el sufragio femenino. Entre todas aquellas "mujeres nuevas", hoy hablamos de Clementina Black. 

Clementina Maria Black nació el 27 de julio de 1853 en Brighton, en el seno de una familia acomodada. Era la mayor de los ocho hijos de David Black, abogado, funcionario municipal y forense, y Clara Maria Patten, hija de un antiguo retratista de la corte. Clementina recibió una buena educación en casa, de la mano de su propia madre, hasta que esta falleció en 1875 y tuvo que hacerse cargo de su padre inválido y del resto de hermanos. Clementina también trabajaba como maestra de literatura. Una de sus hermanas, Constance Garnett, fue la primera personas que tradujo a León Tolstói, Fiódor Dostoyevski y Antón Chéjov inglés. Junto a Constance y otras hermanas, se mudó al barrio londinense de Fitzroy Square donde empezó a acercarse a los problemas sociales de las clases humildes. 

Clementina entró entonces en contacto con socialistas, fabianos y con algunos de los miembros de la familia Marx, como Leonor Marx, de la que se hizo amiga. Durante muchos años se involucró en la lucha en favor de las mujeres de clase trabajadora. Fue secretaria honoraria de la Women's Trade Union League e impulsó la creación de la Women's Trade Union Association. Fue también editora de varias revistas para mujeres como la Women's Industrial News, o la Women's Industrial Council, a través de las cuales intentaba canalizar las reivindicaciones obreras. Además de teórica, Clementina pasó a la acción en varias acciones sindicales como la huelga de mujeres de la empresa de fósforos Brant & May o la huelga de cerilleras liderada por Annie Bessant de 1888. En 1915 publicó junto a otras mujers como Margaret Bondfield en la elaboración del libro Married Women's Work, un estudio exhaustivo de las condiciones laborales y las cargas de trabajo que tenían las mujeres casadas con hijos y asalariadas. 

Comprometida con el feminismo, formó parte también de organizaciones tan importantes como la Women's Franchise Declaration Committee o la National Union of Women's Suffrage Societies desde las que se reivindicaba principalmente el sufragio femenino. 

Clementina nunca se casó, pero se hizo cargo de su sobrina Gertrude Speedwell cuando su hermano Arthur asesinó a su esposa y otro de sus hijos y después se suicidara. 

A su lucha obrera y feminista, se unió su pasión por la literatura que había nacido desde su etapa de juventud y llegó a escribir siete novelas en las que también plasmó las injusticias de la sociedad. Clementina mantuvo siempre una buena relación con la intelectualidad de Londres, participando en las célebres reuniones de la sala de lectura del Museo Británico junto a otras mujeres como la ya citada Eleanor Marx, las escritoras Olive Schreiner, Dollie Radford y Amy Levy, la economista Beatrice Webb, la periodista Margaret Harkness o Beatrix Potter, creadora del entrañable conejo Perico. 

Clementina falleció el Surrey el 19 de diciembre de 1922.