Una mesías femenina, Ann Lee (1736-1784)

 La Reforma Protestante abrió la puerta a la interpretación personal de las Sagradas Escrituras. Del cisma impulsado por Lutero se fueron derivando muchas variantes basadas en distintas formas de vidas y defensa de elementos concretos del Evangelio. Algunos más conocidos que otros. Algunos más extraños que otros. En la Inglaterra del siglo XVIII surgió el curioso grupo de los Shakers, definidos así por las liturgias basadas en la sacudida y temblor de los cuerpos unidas a gritos y cánticos grupales. Entre ellos, destacó una mujer, conocida como la Madre Ann Lee, que llegó a autoproclamarse como la reencarnación del mesías. 


Ann Lee nació en Manchester el 29 de febrero de 1736 en el seno de una familia pobre. Miembros de una rama de la Sociedad Religiosa de los Amigos, sus padres no pudieron dar una educación a sus hijos, quienes pronto tuvieron que empezar a trabajar en las fábricas de algodón de la ciudad. Ann encontró un trabajo mejor como cocinera de un sanatorio de Manchester y empezó pronto a desarrollar una profunda fe. 


En 1758 encontró la respuesta a sus plegarias cuando conoció a Jane y James Wardley, fundadores de una secta conocida como los Wardley's y que sería la precursora de otra secta, los Shakers. Ann siempre había sentido cierto rechazo a las relaciones sexuales por lo que intentó evitar el matrimonio hasta que en 1761, obligada por sus padres, se casó con un herrero llamado Abraham Stanley. Hasta cuatro veces se quedó embarazada y las cuatro veces perdió a sus hijos provocando en ella un profundo trauma. Aquellos años de dolor convencieron a Ann de lo que llevaba toda la vida deseando, vivir una vida de celibato que llevó, sin embargo a las últimas consecuencia. Ann no solo defendería huir de las relaciones sexuales sino que lucharía por prohibirlas dentro del matrimonio.


Ella creía que para alcanzar la santidad era necesario renunciar a las relaciones sexuales, consideradas por Ann el gran pecado de Adán y Eva. Ella siguió con las ideas de los Wardley's acerca de la purificación del pecado mediante el temblor y la agitación de los cuerpos bajo la intercesión del Espíritu Santo.

Ann Lee estaba convencida que ella era la segunda venida de Cristo, según su propia interpretación de la Biblia: «...porque Jehová creará una cosa nueva en la tierra: una mujer rodeará (protegerá) al varón» (Jeremías 31:22)

Ann Lee empezó a predicar en Manchester y a afirmar públicamente que ella era la reencarnación de Cristo en su segunda venida. Aseguraba tener visiones y mensajes divinos que le hablaban de la pronta venida del juicio final y de la necesidad de purificar el cuerpo y el alma para estar preparados para entrar en el Reino de Dios. Convertida en la Madre Ann Lee y en la líder de la Sociedad Unida de Creyentes en la segunda Aparición de Cristo, conocidos como los Shakers, su interpretación de las Escrituras y sus controvertidas celebraciones, llenas de bailes, cánticos y gritos, la llevaron en más de una ocasión a la cárcel. Pero la leyenda sobre la Madre Ann no tardó en extenderse. Algunos aseguraron haberla oído hablar hasta 72 lenguas ante clérigos que la cuestionaban, a pesar de ser analfabeta y varios milagros se atribuyeron a su intercesión. 


La constante persecución, acusaciones de blasfemia e incluso brujería, instaron a la líder de los Shakers a buscar nuevas oportunidades en América. Ella misma afirmaría que la decisión la habría tomado tras una revelación divina. En 1774, acompañada de un pequeño grupo de fieles llegaron a Nueva York y tras varios años de trabajo, consiguieron fundar una colonia en Niskayuna, en el condado de Albany. Durante unos años, la comunidad de los Shakers fue creciendo y, a pesar de ser vistos con recelos, sobre todo por sus cánticos y sus gestos extraños, vivieron en paz. La Madre Ann realizó varios viajes por distintos estados para seguir reclutando fieles para su movimiento basado en el celibato y la confesión pública de los pecados. Pero sus ideas revolucionarias le reportaron muchos enemigos. Su defensa de una doble naturaleza masculina y femenina de Dios, ella misma se creía ser la reencarnación femenina de Cristo, y el hecho mismo de que una mujer fuera quien predicara y liderara un grupo religioso fue objeto no solo de críticas sino también de violencia que sufrió en propia persona. 


Tras una vida de tribulaciones, dolor y trabajo incansable, la Madre Ann Lee fallecía el 8 de septiembre de 1784 a los 48 años de edad. A su muerte, los Shakers siguieron activos bajo el nombre de Sociedad Unida de Creyentes en la Segunda Venida de Cristo. Alrededor de unas veinte comunidades con seis mil miembros continuaron el legado de la Madre Ann, quien intentó crear un mundo utópico, de ayuda mutua, célibes y en preparación constante para el Juicio Final. Su trabajo dio frutos más allá de las creencias religiosas. Inventos como una hélice de tornillo, el cultivo de hierbas medicinales o una artesanía especializada en muebles que siguen siendo admirados por su belleza, funcionalidad y durabilidad. 

Amanda Seyfried se ha metido en la piel de esta controvertida mujer en la película con tintes de musical El Testamento de Ann Lee.

Bibliografía

Campion, Nardi Reeder. Mother Ann Lee: Morning Star of the Shakers

Blinn, Henry Clay, The life and gospel experience of Mother Ann Lee

Bishop, Rufus; Wells, Seth Youngs, Testimonies of the life, character, revelations and doctrines of Mother Ann Lee, and the elders with her

Francis, Richard, Ann, the Word: the story of Ann Lee, female messiah, mother of the Shakers, the woman clothed with the sun