La emperatriz filósofa, Julia Domna (170-217)

Cuando Roma estaba a punto de sumergirse en una profunda y larga crisis política y económica, una serie de mujeres provenientes del lado oriental del imperio ascendieron a lo más alto del poder. En su papel de emperatrices, dieron un carácter y estilo diferentes a la familia imperial. La primera de ellas, Julia Domna, no sólo asesoró políticamente a su marido y después a su hijo, sino que dotó a la corte de una atmósfera filosófica e intelectual totalmente distinta a la vivida hasta el momento. Fue tal su esplendor que aquel período de la historia de Roma sería conocido como la edad de los Severos y de las mujeres sirias1.

La primera emperatriz siria
Julia Domna, cuyo nombre original era Martha (Domna era la transcripción latina de su significado, “señora”) nació en Emesa, la actual Homs, en Siria, el año 170. Hacía pocos años que su ciudad natal pertenecía al imperio en calidad de capital autónoma de una dinastía hereditaria. Su padre, Julio Bassiano, era el sumo sacerdote de la divinidad solar siria Baal.

Cuando Julia tenía 15 años, se fijó en ella Septimio Severo. El que sería el primer emperador de la dinastía severa era entonces gobernador de la Galia Lugdunensis. En aquel momento se encontraba en la provincia siria comandando una legión. Septimio tenía entonces unos 40 años, estaba viudo y tenía dos hijas. El año 187 se casó con ella.

Cuando Julia marchó de sus lejanas tierras orientales para instalarse en la capital del imperio, no lo hizo sola. Su hermana, Julia Mesa, la acompañaba. 

La madre del imperio
Julia y Septimio tuvieron dos hijos, en 186 o 188, Lucio Septimo Bassiano (conocido como Marco Aurelio Antonino Caracalla) y Publio Septimio Geta en 189.

Cuando en el año 193 Septimio Severo fue proclamado emperador, Julia Domna recibió el título de Augusta. Tras este título, siguieron otros como el de Madre de los Augustos, Madre de la Patria y Madre del Senado2 convirtiéndose así en la emperatriz romana con más poder de la historia3.

El año 196 recibiría también el título de Mater Castrorum por su presencia en los campamentos de las legiones que comandaba el emperador. Y es que Julia estuvo siempre al lado de Septimio asesorando y ayudando al emperador en las tareas del gobierno.

Pero como ya sucediera con Aspasia más de seis siglos atrás, la emperatriz se ganó la antipatía de muchos hombres de gobierno, entre ellos su principal enemigo, el prefecto del pretorio, Cayo Fulvio Plauciano. Plauciano no dudó en llegar a acusar a Julia ante su marido de adulterio y, aunque Septimio hizo oídos sordos a las acusaciones, el poder de su esposa se vivió mermado sustancialmente.

La filósofa
Fue ese el momento en el que la emperatriz se refugió en sus estudios espirituales y filosóficos. Julia hizo gala de sus grandes conocimientos de los sofistas y se rodeó de hombres cultos, eruditos, matemáticos, poéticas y médicos, destacando entre ellos nombres propios como el de Filóstrato o Galeno.

Julia fue conocida como la emperatriz filósofa y, de nuevo se le llegaron a encontrar grandes similitudes con la erudita Aspasia.

La triste descendencia
Su exilio filosófico terminó el año 205 cuando murió Plauciano. Desde entonces hasta la desaparición de Septimio en 211 en Britania, Julia volvió a colaborar en los asuntos del estado.

Muerto el emperador, fue sustituido por su hijo Caracalla. Empezó entonces un terrible enfrentamiento entre este y su hermano Geta quien terminó sus días asesinado por el mismo Caracalla y en el regazo de su angustiada madre.

Pero a diferencia de otras emperatrices madre como Agripina la Menor, enfrentada abiertamente con su hijo Nerón, Julia se tragó sus lágrimas y permaneció al lado de su hijo con el que volvió a gobernar el imperio ganándose la estima y aprobación de muchos.

El fin de la gloria
Cuando en 217 murió Caracalla, Julia Domna murió también como emperatriz. La madre del imperio decidió entonces que no tenía fuerzas físicas ni morales para seguir luchando contra todos los detractores que habían surgido alrededor del gobierno de su hijo. Un tumor en el pecho ayudó a reducir el tiempo de espera de la muerte. Aunque puede que se intentara suicidar, lo cierto es que murió de inanición por propia voluntad.

Su cuerpo regresaría a Roma para descansar eternamente al lado de Septimio Severo en el Mausoleo de los Antoninos.


 Si quieres leer sobre ella

Julia Domna, la emperatriz romana. Paloma Aguado García
Género: Biografía







Mujeres de la antigüedad, Jesús de la Villa (ed.).
Género: Ensayo






Emperatrices y princesas de Roma, Juan Luis Posadas.
Género: Ensayo







______
1. Mujeres de la antigüedad, Jesús de la Villa (ed.). Pág. 225
2 y 3. Emperatrices y princesas de Roma, Juan Luis Posadas. Pág. 197

Comentarios

  1. Querida Sandra, hoy vuelves a sorprenderme en tu entrada con una de esas mujeres que jalonaron la historia de Roma con su buen hacer político, su intuición y su inteligencia y su alto nivel cultural, lo que , sin duda alguna, le costó que, en palabras de Dion Casio, se la odiara "cordialmente" y fuese objeto de calumnias y difamaciones (como ya hemos comentado tú y yo en otros casos de mujeres influyentes del mundo antiguo).
    Llama sorprendentemente la atención que ella y las demás mujeres de la dinastía Severa, por vez primera y única en el Imperio Romano, apareciesen en monedas acuñadas, demostrando así el relevante papel que ejercieron en la vida pública, aunque sin protagonismo activo.
    La importante dedicación de su esposo, Antonio Pio, a la construcción y restauración de numerosas obras civiles en la ciudad de Roma contribuyó notablemente a su mejora y embellecimiento y es probable que, como consejera del emperador, colaborase en este proyecto.
    Mil saludos, Sandra, y enhorabuena por tu intersantísima entrada de hoy; es un placer seguirte.

    ResponderEliminar
  2. Gracias a ti, profedegriego por completar la historia de esta gran mujer. He de confesarte que siempre me ha apasionado la historia pero mi época fávorita se ha centrado en los siglos XV y XVI. Pero estoy descubriendo momentos históricos que había olvidado desde mis primeros años en la carrera y me alegro de haberlos rescatado del olvido. Gracias de nuevo por tu aportación

    ResponderEliminar
  3. Querida Sandra, desde hoy "habemus blog", ¡cómo no!, dedicado a Roma.
    Mil saludos.

    ResponderEliminar
  4. Yo me apunto a dicho blog :)
    Juan Luis Posadas

    ResponderEliminar
  5. Sallustia Barbiana Orbiana era la mas gwapa de todas las Julias pero la de mirada mas interesante era la de la posesiva julia Mammea...tengo monedas de todas ellas incluidas Julia Maesa y Julia Soemias o semirame....Mamea dicen que fue cristiana o mejor Arriana que era la FE de los Syrio hasta la España VISIGOTHICA

    ResponderEliminar
  6. segun Philostratos Julia Domna fue autora de la cantata O fortuna Imperatrix Orbis que Carl Orff dijo haberla descubierto en una Abbadia Alemana..tambien que habia incluido canciones Neronianas al vino y la Taberna....Philostratos la escribio que la Pasion de Cristo era una novelabiografica escrita por el judio Publio Petronio ,que vivio en tiempos de Pilatos y tal vez fue discipulo de Jesus,la novela de Petronio circulo por entregas desde la epoca de Neron..y los caraitas la editaron del griego en la Edad Media en Sebastopol ,Moscovia y Eupatoria...una copia llegó al periodista Español Gabriel Miró a travès del antiquario de Saturnino Ximenez en Paris...y en 1913 la publicó como sulla llamàndola "Pasion De Cristo" que era la parte que de Petronio se conservaba...los Evangelios fueron adaptaciones o resumenes de las 1000 paginas que Petronio publicó

    ResponderEliminar
  7. un colega South Africano que acompañó a Ateve Bannon por Oxfort me asegura que el texto de Damascius en copia karaita fue depositado por los Rusos durante Alejandro III era editado en Eupatoria.. en cuanto al Busto de JESUS descubierto en Sèforis y tenido por ungeneral romano habitó efectivamente allí hasta que fue comprado y figuro en Odessa como un primipilo romano del ponto...al parecer JESUS hasta los 30 años de edad fue un oficial romano de la Tetrarquia de Herodou Antipas y abandonó su amistad con Herodou por la secta mistica sin olvidar su lealtad al Cesar...le iglesia Germanica cree desde el siglo V al menos que el padre de JESUS era de Mogustiacum y acuartelado en Sidon sirvio como legionario...pese a que Jose con 69 años y constructor de Cesarea Maritima ejercio de padre pese a tener 2 mujeres y varios hijos...el EVANGELION de AMMONIO SAKKAS que la Iglesia a pretendido de otro ammonio pues SAKKAS volvio al Neoplatonismo..es elunico texto cristiano editado y multiplemente conocido del cristianismo desde al menos tiempos de Marco Aurelio y unico texto para conocer a JESUS de Alexandro y Mamaea...y no es una refundacion de los 4 Evangeliones como se pretende pues leido en GRIEGO se descubre una redaccion sorprendente de quien vivio en Alexandria y sus padres fueron seguidores reverentes de Jesus...el que AMMONIO SAKKAS seala influencia primerisima de PLOTINO no rechaza al Ammonio Christiano en su primera epoca por abrazar a los sucesores del circulo Zoroastrico Pitagorico de IVLIA DOMNA

    ResponderEliminar

Publicar un comentario