viernes, 27 de abril de 2012

El arco iris de Hollywood, Judy Garland (1922-1969)

Judy Garland fue una auténtica niña prodigio. Con poco más de 2 años se subía a un escenario y con 16 entró de lleno en la historia del cine inmortalizando a la bonita Dorothy del Mago de Oz. Sin embargo, tras aquella cara angelical se escondía una joven llena de inseguridades que encontró cierto consuelo en sustancias que la ayudaron a seguir adelante hasta que su muerte prematura, en extrañas condiciones, terminó con su vida.

La pequeña estrella del vodevil
Frances Ethel Gumm nació el 10 de junio de 1922 en Grand Rapids, Minnesota, en los Estados Unidos. Toda su familia, sus padres, Frank Gumm y Ethel Milne, y sus hermanos se dedicaron al mundo del espectáculo, centrándose en los musicales. 

Tenía alrededor de 2 años cuando Frances debutó junto con sus dos hermanas en un grupo de vodevil conocido como Las Hermanas Gumm. Su primera actuación fue una interpretación del tema navideño Jingle Bells. 

Las tres niñas continuaron trabajando a las órdenes de su padre y cuando Frances tenía 6 años, iniciaron sus estudios artísticos en una escuela de baile. Sus dotes artísticas llamaron la atención de algunos miembros del mundo del espectáculo que las contrataron para aparecer en varios cortometrajes. Además de sus primeras incursiones en el cine, las tres hermanas hicieron una gira por los Estados Unidos. Se cambiaron el nombre por el de Hermanas Garland y Frances dejó su nombre de nacimiento para hacerse llamar Judy. Pero la vida artística de las Hermanas Garland duraría poco más, pues el éxito de la pequeña Judy la llevaría a iniciar una exitosa carrera artística en solitario. 

El camino hasta el Mago de Oz
En 1935, una joven e insegura Judy de 13 años entró a formar parte de la industria de Hollywood de la mano de la Metro Goldwyn Mayer. Su primera película en la meca del cine fue un musical, Every Sunday. A partir de ahí, Judy participó en varios musicales e inició una carrera trepidante de ensayos y rodajes. 

Tres años después, y tras un duro trabajo en papeles más o menos importantes, llegó su gran oportunidad. Judy se hizo con el papel de Dorothy en el Mago de Oz, que encajaba con sus dotes interpretativas igual que aquellos bonitos zapatos rojos. Su magnífica interpretación de la canción Over the Rainbow la convertiría para siempre en una estrella. Judy Garland ganó un Oscar por el Mago de Oz y se convirtió en una de las actrices más cotizadas del momento. 

El lado oscuro de una estrella
Convertida en una gran actriz, Judy tuvo que asumir un duro programa de ensayos, actuaciones, giras promocionales y asistencias a actos públicos que pusieron a prueba su resistencia. El Mago de Oz y su unión artística con Mickey Rooney la habían convertido en una de las estrellas indispensables para la industria cinematográfica del momento. Así que la joven actriz empezó a tomar medicamentos y sustancias para que le ayudaran a seguir el ritmo.

Su vida privada tampoco ayudó a mantener la estabilidad en su vida. Tras algunos novios de juventud, Judy se casó con el músico David Rose en 1941. Su primer matrimonio duró unos escasos 3 años. Poco después, en 1945, Judy conoció a Vincente Minelli, quien la iba a dirigir en un musical, y se casaron aquel mismo año. Aquel matrimonio tampoco fue muy largo. Un año después nacía su única hija, Liza Minelli, y en 1951 se divorciaban.

Ese mismo año iniciaba una nueva relación sentimental, esta vez con el que sería su representante, Sidney Luft y con el que tendría dos hijos, Lorna y Joey. Aquel matrimonio tampoco duraría demasiado y terminaría con un divorcio y una dura lucha por la custodia de los hijos. Judy volvería a casarse dos veces más, con Mark Herron y Mickey Deans.

Judy tuvo que soportar aquella vida amorosa tormentosa a la vez que debía mantener una imagen de estrella de Hollywood. Algo que no pudo soportar en muchos momentos de su carrera. En 1947, tras una crisis nerviosa durante el rodaje de una película, intentó suicidarse. Judy arrastraría toda su vida una débil estabilidad mental. 

Sin embargo, sus fieles seguidores continuaron disfrutando de sus múltiples actuaciones por todo el mundo. Películas, musicales, representaciones teatrales, apariciones televisivas estelares llenaron la vida pública de aquella niña que se había convertido en una gran actriz quizás demasiado pronto. 

El 22 de junio de 1969, su marido, el empresario Mickey Deans, encontró muerta a Judy en su habitación. A pesar de que se afirmó de manera oficial que la actriz había fallecido por un  fatídico paro cardíaco, parece ser que Judy hizo un uso excesivo de los barbitúricos que tomaba para dormir. 

La estrella ganadora de un Oscar, dos Globos de Oro, un Tony y dos Grammy, se convertía en mito para siempre. 

 Si quieres leer sobre ella 


Divina locura: Diez personalidades en el límite entre la locura y la genialidad, Jeffrey A. Kottler
Género: Biografías




http://www.judygarlandmuseum.com/

1 comentario:

  1. Fa molts anys vaig veure una pel·licula de la infància de Judy Garland i realment era trista, sempre a la espera del gran paper que canviaria la seva vida i quan, per fi, va arribar El Mago de oz, ella va haver de dissimular la seva edat, 16 anys, per fer de protagonista. Va tenir una trista vida que va influenciar amb la seva filla Liza...Quina llàstima, no? Gràcies per les teves interessants entrades. Una abraçada!

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