jueves, 7 de abril de 2011

Escritora catalana, Mercè Rodoreda (1908-1983)

Más de diez novelas, recopilaciones de cuentos exquisitos, poemas, artículos periodísticos, entrevistas, una ingente producción literaria ha convertido a Mercè Rodoreda en una de las escritoras más importante y la más influyente de las letras catalanas de los últimos tiempos. Recibió más de quince premios y su obra fue traducida a cuarenta idiomas. Aloma, Mirall Trencat o La Plaça del Diamant son algunos de los preciosos títulos que nos legó una mujer culta, luchadora e independiente.

Una infancia rodeada de letras
Mercè Rodoreda i Gurguí nació en Barcelona el 10 de octubre de 1908 en el seno de una familia acomodada. Única hija del matrimonio formado por Andreu Rodoreda y Montserrat Gurguí, Mercè Rodoreda heredó de sus padres el amor por la literatura, el teatro y el arte en general.

Autores catalanes como Ramon Llull, Jacint Verdaguer, Joan Maragall o Josep Carner eran algunos de sus preferidos.

Matrimonio consanguíneo
En 1921 Mercè se casó con Juan Gurguí, hermano de su madre (por lo que necesitaron una dispensa papal) y catorce años mayor que ella y tuvieron un hijo ocho años después, Jordi Gurguí i Rodoreda. El matrimonio no duraría demasiado. En 1937, en plena guerra civil se separaban.

Mercè no quería convertirse en una esposa al uso viviendo de la riqueza de su marido. Buscando su independencia económica se decidió a escribir, concibiendo la literatura como un oficio con el que poderse mantener. Junto con sus primeros ejercicios literarios, Mercè se introdujo en la profesión periodística en la revista semanal Clarisme en 1933. Ese mismo año entraba a formar parte de la Asociación de la Prensa de Barcelona.

Un largo exilio
A pesar de que Mercè Rodoreda no participó activamente en la política catalana, el hecho de escribir en catalán y haberlo hecho en revistas de tendencias izquierdistas obligaron a la joven a partir hacia el exilio. Un exilio que ella creía que no sería largo por lo que dejó a su hijo en Barcelona al cuidado de su madre.

La primera etapa de su larga estancia fuera de Cataluña fue el castillo de Roissy-en-Brie, donde también se instalaron otros escritores. Allí conoció a Armand Obiols, quien, a pesar de estar casado, se convirtió en su amante.

Iniciada la Segunda Guerra Mundial, la pareja huyó de los nazis y tras un largo periplo por varias ciudades de Francia consiguieron establecerse en Ginebra (1954). Fue en esta ciudad en la que nunca se sintió a gusto, donde escribió buena parte de su obra.

En 1971, la muerte de Armand y el descubrimiento de una amante secreta de su compañero provocó en Mercè un sentimiento de soledad y tristeza.

Última morada
Con la desaparición de Armand Obiols, nada la retenía fuera de Cataluña. En 1972 terminaba su largo exilio y se instalaba en Romanyà de la Selva donde dedicó el resto de su vida a la escritura.

El 13 de abril de 1983, con 75 años, Mercè Rodoreda moría en Gerona de un cáncer de hígado.

Una obra eterna
Mercè Rodoreda legó a las letras catalanas obras de la talla de Aloma, Mirall Trencat, El carrer de les Camèlies o La Plaça del Diamant, donde la mujer sola y atormentada es uno de les elementos comunes.

Su legado intelectual fue donado en herencia al Instituto de Estudios Catalanes. Tiempo después se creó la Fundación Mercè Rodoreda que trabaja por la conservación y divulgación de su obra y de las letras catalanas.

 Algunas de sus obras 

La Plaça del Diamant
Aloma
Mirall Trencat
El carrer de les Camèlies
Jardí vora el mar
Viatjes i flors
La meva Cristina i altres contes


 Si quieres leer más sobre ella 

Las republicanas "burguesas"
Inmaculada de la Fuente





La pasión de ser mujer
Eugenia Tusquets y Susana Frouchtmann







A contracorriente, Escritoras a la intemperie del siglo XX
Mª Ángeles Cabré



1 comentario:

  1. ME ENCANTA EL PERFIL DE ESTA ESCRITORA SOLO HE LEIDO UNA NOVELA SUYA LA PLAZA DEL DIAMANTE Y ME ENCANTO ,,, PIENSO LEER TODAS SUS OBRAS

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