martes, 22 de julio de 2014

Una espía inglesa en la Francia ocupada, Yvonne Cormeau (1909-1997)

Yvonne Cormeau fue una mujer valiente que hizo un destacado servicio en Francia durante la ocupación nazi en la Segunda Guerra Mundial. Su buen conocimiento del idioma y la valentía que la caracterizaban la convirtieron en un miembro destacado de los servicios secretos aliados que puso en jaque a la Gestapo que nunca pudo cogerla, aunque estuvieron constantemente pisándole los talones. Más de cuatrocientas comunicaciones por radio en las que informaba sobre movimientos enemigos y boicots de líneas telefónicas fueron algunos de los hechos clave de la espía conocida como Annette cuyo papel obtuvo el más alto reconocimiento de Francia e Inglaterra.

Beatrice Yvonne Biestfeld nació el 18 de diciembre de 1909 en la ciudad china de Shanghai, donde su padre ejercía como cónsul belga. Su madre era de origen escocés, por lo que Yvonne dominó desde bien pequeña el francés y el inglés, reforzados por su educación, recibida tanto en Bélgica como en Escocia.

En 1937, cuando Yvonne hacía tiempo que se había instalado en Londres, se casó con un contable llamado Charles Edouard Emile Cormeau con el que tuvo una hija. Yvonne apenas pudo disfrutar escasos cuatro años de su vida en familia. Al estallar la Segunda Guerra Mundial, Charles se alistó en el ejército y volvió herido del frente. A pesar de salvar su vida en primera línea de batalla, fallecía poco después en los bombardeos de Londres. Yvonne consiguió salvar su vida gracias a una bañera que saltó por los aires y la protegió de los escombros.

Viuda y sola, Yvonne decidió asumir el papel de su marido y contribuir a la causa aliada. Su pequeña, que tenía poco más de dos años, fue trasladada a un convento de Ursulinas donde permaneció tres años.

En noviembre de 1941 Yvonne Cormeau se alistaba en la Fuerza Aérea Auxiliar de Mujeres donde empezó realizando tareas administrativas. Su dominio del francés fue la llave para incoporarse a la SOE (Special Operations Executive) y tras un intenso entrenamiento en la Sección F como operadora de telefonía y radio fue promovida a Flight Officer. 

El 22 de agosto de 1943 era lanzada en paracaídas en Saint Antoine du Queyret, una población situada al noreste de Burdeos, en Francia. Empezaba un largo periplo realizando operaciones especiales y ayudando a la resistencia francesa bajo el nombre secreto de Annette.

Annette, que nunca permaneció más de dos o tres días en el mismo lugar, superó las cuatrocientas conexiones por radio con Londres, algo inaudito en la historia de la Sección F. Además de colaborar con las operaciones de los maquis, Annette realizó trabajos de boicots a las líneas de telecomunicaciones alemanas.

Los nazis intentaron en varias ocasiones terminar con ella. Desde dispararle en la pierna hasta colgar carteles con su rostro bajo el título de “Se busca”, Annette consiguió burlar en varias ocasiones los controles alemanes. En una ocasión, haciéndose pasar por enfermera, consiguió pasar una línea de control llevando encima un equipo inalámbrico de rayos X. 

Cuando terminó la guerra, Yvonne continuó vinculada al SOE dentro del Foreign Office realizando tareas de traducción.

Su coraje y valentía le valieron recibir la Legión de Honor y entrar a formar parte de la Orden del Imperio Británico.

Al final de sus días, cuando había cumplido los ochenta, Yvonne Cormeau volvió a casarse pero de nuevo se quedó viuda. El 25 de diciembre de 1997 fallecía en su casa de Hampshire. A su entierro acudieron dignatarios de Francia e Inglaterra en reconocimiento a la valiosa labor realizada durante la Segunda Guerra Mundial.

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