miércoles, 13 de abril de 2016

El perfecto café, Melitta Bentz (1873-1950)

A principios del siglo XX, una ama de casa alemana, harta de beber café amargo y lleno de grumos, decidió que podía mejorar el proceso de filtrado y hacer de esta bebida un auténtico placer. Cien años después, la compañía de los sucesores de Melitta Bentz, que así se llamaba la entonces joven emprendedora, sigue liderando la producción de filtros para el café. Melitta no sólo fue una mujer con gran inventiva, fue también una mujer trabajadora, que con su empeño creó un imperio en el que sus empleados eran tratados con ecuanimidad y justicia laboral. 

Amalie Auguste Melitta Liebscher nació el 31 de enero de 1873 en la ciudad alemana de Dresde. Hija de un editor, Melitta se casó con Johannes Emil Hugo Bentz, con quien tuvo dos hijos y una hija y una vida de felicidad familiar. Convertida en ama de casa, un día se cansó de tener que beber café con grumos y tener que lavar las bolsitas que hacían las veces de filtros. Después de probar con distintos materiales, al final optó por usar papel secante de los que sus hijos utilizaban en sus estudios y un bote de latón. Con esos utensilios caseros, Melitta consiguió hacer un café libre de grumos y con un gusto mucho más bueno. 

El 20 de junio de 1908 Melitta registró su invento en la oficina de patentes alemana y en diciembre de aquel mismo año abría su pequeña fábrica de filtros con la ayuda de su marido. Poco después, en 1909, en la feria de Leipzig, logró vender más de mil filtros del café. 



La Primera Guerra Mundial supuso la reconversión forzosa un paréntesis forzoso y la familia de Melitta sobrevivió vendiendo cajas de cartón. Finalizada la guerra, la empresa de los Bentz volvió a fabricar filtros con tal éxito que los trabajadores llegaron a ser más de ochenta y sus instalaciones tuvieron que ser trasladadas a una nave más amplia en la zona de Westfalia. 



En la década de 1930, cuando Melitta tenía unos cincuenta y siete años, decidió traspasar la dirección de la fábrica a sus hijos Willy y Horst, aunque no se desvinculó del todo de la empresa. Melitta se preocupó sobre todo de las condiciones laborales de sus trabajadores, asegurándose de que recibían una paga extra en Navidad, reduciendo la jornada laboral a cinco días y dando más días de fiesta. Melitta fundó la "Melitta Aid", una fundación de ayuda social a sus trabajadores. La Segunda Guerra Mundial volvía a detener la producción de la fábrica pero de nuevo volvió a ponerse en funcionamiento tras la finalización de la contienda. 

Melitta Bentz falleció el 29 de junio de 1950. La empresa que hoy continúan dirigiendo sus descendientes es líder en la fabricación de filtros de café en todo el mundo. 

1 comentario:

  1. Profunda alegría de conocer a Melitta Liebscher hija dilecta de la maravillosa ciudad de Dresde a la cual admiro por su historia. Gracias, María en Buenos Aires.

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